28 de noviembre de 2011

Sobre el comercial de la Virgen y Papá Noel


Entre otros correos recibí en estos días uno particular, que al principio pensé sería otro HOAX pero no fue así. Se trata de una protesta por un comercial  "navideño" de la radio  Studio92,  que al parecer se emitió el jueves y viernes pasado, con un supuesto diálogo entre Papa Noel y la Virgen María en el que el barbudo le pide dinero por el Niño Jesús (supuestamente raptado o algo así) y ella le dice que no tiene plata porque son pobres pero le ofrece relaciones sexuales a cambio.

Sí, bastante crudo el asunto. Y, por supuesto, se armó la bronca   pues muchísima gente comenzó a protestar en diferentes redes por la ofensa a la figura de la Virgen María.

Como ejemplo de los comentarios (dejo la ortografía tal cual el original) puedo citar a Sandra, a quien le parece “una ofensa y una falta de respeto el comercial navideño, por favor a la Virgen Maria se le respeta, si ustedes son ateos o simplemente no creyentes, esta bien, pero es muy desatinado lo que hacen, porque más de un oyente puede sentirse mal al escuchar estas ofensas y desatinos por parte de ustedes”.  Al respeto, nada que agregar, conciso y claro. Por su parte Johny dice que “gracias a dios que no soy catolico y a mi parecer esta bien solamente lo veo como marketing ese comercial ya que he hecho un diploma en la Upc y lo veo asi”. Realmente me dan pena los de la UPC, no tienen la culpa de la barbaridad de semejante comentario, y como dicen por ahí: “pasa en las mejores familias”.

Con un poco más de energía Claudia dice que le parece “increible que haya gente tan desubicada y embrutecida como ustedes que encimaaa dirija medios de comunicación”. Y sí, tengo que decirle que a mí me ha parecido siempre un poco contradictorio, pero la verdad no es novedad. Daniel, por su parte, pregunta “qué pasaría si hacemos un comercial con las madres de los que hicieron el comercial y las madres de los ejecutivos de esta radio con el mismo contenido con el que han ofendido a La Virgen María?”. Interesante propuesta, aunque otros también la tuvieron (me alegro de ello). Muchas veces las cosas parecen sencillas cuando son ajenas, lejanas, pero cuando te agarran a ti, ahí la cosa es diferente… “cogen carne”, como se dice criollamente.

Más tradicional, Gonzalo pregunta a los señores de la radio si no les enseñaron  “que con la mamá de alguien uno no se mete. Bueno te has metido con la mamá de millones de peruanos, no esperes que les guste tu actitud. Así que en buena onda saca tu huachafada snob pseudo juvenil y respeta un poquito”. Y ese es un punto, pues, quienes no comparten la fe, debieran respetar ese derecho en otros, pero evidentemente no tienen ningún interés por la consideración que tenemos los católicos por la Virgen, en su figura de Madre de la Humanidad. Y Teresa va más lejos cuando pregunta “QUE CLASE DE RADIO SON UDS...???????? RESPETEN A LOS SERES HUMANOS Y CATOLICOS QUE SOMOS MUCHOS!!!!!!” es cierto. Es un tema de respeto a la sociedad, si bien no es exclusivamente católico, no se trata de un grupito munúsculo, sino de toda una Iglesia. Fue boomerang publicitario que les hizo más daño que bien, por lo que terminaron retrocediendo y sacando del aire el comercial en cuestión, no creo por respeto sino por un interés comercial, dado lo contraproducente de su estrategia.

Pero Alana llega un poco más hacia el meollo del asunto, cuando dice que “es un negocio local que quiere crecer CON OBJETIVOS DE MARKETING QUE BUSCAN CONGRACIARSE CON LOS JÓVENES USANDO SUS LENGUAJES A TRAVÉS DE PRODUCTOS Y EL POSICIONAMIENTO BREAKNG' DA RULES con una programación radial interesante para su target (MKT coquito)”. Sí, pues, ése es el tema, llegar a la juventud, y como es suelta, desenfadada, démosle algo muy fuerte para que se quede con nosotros por siempre, no importa lo ofensivo que pueda resultar. El asunto es el rating, la publicidad, mejor dicho, plata (dinero, billete, verdes, o como le quieras llamar).

Y aquí entra en escena un tal  Saulo (qué pena que lleve el nombre de Pablo), diciendo que “no se ha faltado el respeto en ningun momento, simlemente se ha hecho una satira, como se haria con cualquier otra cosa, no por que para ti, una imagen o una señora sea sagrada no significa que las personas que no ìensan como tu, no puedan al haberla convertido por decirlo asi en una figura publica, no ee pueda tomar para hacer un comercial, si no es cucufateria que es”.

Jajajajajajajajajajajajajajaja… Perdonen, pero aunque ya lo he leído una y otra vez no puedo dejar de reír… ahora la Virgen María es “una figura pública” jajajajaja ¿Qué será Jesús para él? ¿Rey de la farándula? Mucha ignorancia, Saulo, demasiada para merecer más comentarios, por lo tanto me los ahorro.
Sobre el tema, desde un punto de vista de la fe, no entraré, porque los creyentes no necesitan que seles diga nada al respecto, y a quienes no creen no les interesa. Ahora, lo interesante para todos, es que si bien el comercial sólo duró dos días, ya que el segundo comenzó la ola de protestas y lo retiraron, vale la pena analizar el tema, incluso un poco más allá de lo religioso, por eso quisiera compartir algunas ideas, esperando que compartan por este medio las suyas.

Si bien el comercial sólo duró dos días, ya que el segundo comenzó la ola de protestas y lo retiraron, vale la pena analizar el tema, incluso un poco más allá de lo religioso, por eso quisiera compartir algunas ideas, esperando que compartan por este medio las suyas.

1. La radio en cuestión es famosa por su desenfado e irreverencia, a lo cual supuestamente tienen derecho (al parecer eso de “respetos guardan respetos” y “tus derechos llegan hasta donde comienzan los del otro” no funcionan más ¿o sí?)  con lo cual han ido abonando este camino a la insolencia, el descaro, la grosería. En especial por las “bromas” al aire que hacen en un programa (no pienso hacerle el publicherry) en el que un par de fulanos que la hicieron graciosa una vez y saltaron de un brinco a la fácil fama de nuestro triste y variopinto chollywood, llaman por teléfono a alguien y le hacen preguntas o comentarios estúpidos mientras todos los oyentes escuchan las reacciones desubicadas de personas que caen en el engaño. Mejor dicho, “me burlo de usted para que mi gente se ría de lo lindo y yo gane mucho dinero con un programa”. Las “bromas” muchas veces son poco ingeniosas, demostrando que no hace falta cerebro sino sólo desprecio por el otro, pero el elemento recurrente es la forma como tratan de hacer pasar por idiotas a quienes tuvieron la desdicha de contestar el teléfono e, ingenuamente, no entienden que están siendo utilizados.
2. Lo triste es que cualquiera dirá: “entonces, por qué la gente escucha la radio”, y ahí no hay respuesta posible. Yo soy testigo de que mucha gente en taxis, peluquerías, mercados, tiendas, escucha ese tipo de programas y se ríe a mandíbula batiente de sus sandeces y boberías como si fueran cosas la mar de ingeniosas. Me pregunto si les parecería igual de salir ellos como idiotas…  Me queda  como conclusión que mi país se está embruteciendo y todos, con un granito de arena, contribuimos a ello diariamente, unos porque hacen y otros porque dejamos hacer.
3. Hoy se metieron con algo sagrado para millones y sin embargo la respuesta fue de sólo unos cientos. ¿Dónde estuvo el resto? Yo sólo recibí un email y aunque en FB hay muchos comentarios, he visto muchos más por temas políticos y hasta deportivos, lo que nos debería hacer sonrojar de vergüenza.
4. Pero peor aún es el silencio en 20 idiomas de los demás medios de comunicación. Si se hubiera tratado de una noticia sin fundamento o algo similar, se hubieran sacado los trapitos al aire unos a otros, pero con un tema de fe nadie se mete, menos si se trata de RPP que es una radio poderosa y parte de un grupo de medios más poderoso aún (aunque, ya ven, con tanto poder y dinero no pudieron tener a alguien con cerebro que bloquee semejante desatino, por decir lo menos, y no les haga pasar semejante papelón).

Como sociedad esperamos a que la bomba estalle para recién protestar y rasgarnos las vestiduras, pero mientras vemos que a nuestro lado la van fabricando nadie dice nada porque no nos afecta. Una indiferencia lamentable y que tendrá, a no dudarlo, consecuencias peores en el futuro.

Creo que el tema va mucho más allá de lo religioso o eclesial, toca algo que es básico en una comunidad: el respeto al otro. La pornografía ya no merece casi ni un reclamo ni nada, es casi parte del paisaje cultural cuando uno se acerca al quiosco de la esquina. ¿Y los escolares? Que vayan aprendiendo, dirán. La publicidad explícita de servicios sexuales ha invadido todos los diarios, y tampoco merece el menor comentario. Y si no me creen busquen la sección “Relax” de los avisos clasificados de su diario preferido. Las noticias sobre asesinatos crueles y sangrientos, estrangulamientos, violaciones y demás atrocidades, llenan las primeras planas de los diarios  con fotos por demás contra la menor de las sensibilidades, y al parecer ya estaremos anestesiados, porque no escucho que alguien suspire siquiera.

Hoy es la Virgen María, mañana puede ser lo que quieran. ¿Cómo podremos educar a nuestros hijos si los medios nos rodean inundando las pantallas y los parlantes con contenidos antieducativos? ¿Cómo podemos aspirar a generar una sociedad de paz si vivimos teniendo ante nuestros ojos “información” (dizque) llena de violencia, indiferencia y salvajismo,  sólo sostenible por la ambición económica?

Más info en:
https://www.facebook.com/pages/Studio-92/148209765211638
https://www.facebook.com/Studio92Radio/posts/314264238602220
https://www.facebook.com/Studio92Radio/posts/317660871578428

15 de noviembre de 2011

Otro HOAX (Cadena) para la colección ¡¡Es de no creerlo!!

Si pensé que los dos post anteriores (http://elrincondelakatarsis.blogspot.com/2011/01/los-correos-engano-hoax-una-plagas-en.html  y  http://elrincondelakatarsis.blogspot.com/2010/08/sobre-los-famosos-correos-cadena.html#comments) ya había cubierto lo necesario el tema, me equivoqué de cabo a rabo.

Aunque no lo hubiera creído, uno de los temas más visitados en el blog es el de los HOAX, y recientemente he podido comprobar que en realidad es un tema que requiere muchísima, pero realmente muchísima educación, y en algunos casos creo que hasta trepanación craneana, al estilo de nuestros antiguos pueblos, Moche o Chimú, cómo último recursos para que la gente entienda.

La última payasada de este tipo llegó con motivo del día once de noviembre (día 11 del mes 11 del año 2011). Si tuviste la suerte de no recibirlo, te comento que decía lo siguiente:

“Este año vamos a experimentar la última fecha inusual: El día, 11-11-11   y eso no es todo, toma los últimos dos dígitos del año en que naciste, ahora súmale la edad que vas a cumplir este año, y el resultado será 111 para todos!!
Este es el día del dinero!!!
Esto sucede cada 1.646 años...
Este día es especialmente conocido en China, como...."Poseedor de fortuna"...
Dice el proverbio chino que si envías este correo a todos tus buenos amigos, el dinero aparecerá en los próximos o inmediatos días posteriores al 11-11-11 como se explica en el feng-shui.
Tus beneficios económicos, serán insospechados....
Es un misterio de 1.646 años... vale la pena intentarlo .
Envíalo como mínimo a 33 amigos (11+11+11)
Házlo, no te arrepentirás !!!”

Como hoy tengo tiempo y estoy de buen humor, me dedicaré un momento a compartir algunas opiniones al respecto.
  1. Lo de la fecha inusual, es bien gracioso. Todos los años que terminan en dígitos entre 1 y 12, tienen un día al año que es similar: día 1 del mes 1 del año que termina en 1, etc.
  2. La operación matemática que indican suele salir, pero no para niños, haz el cálculo y verás que es otro engaño.
  3. Lo de los 1,646 años, mejor ni me tomo el tiempo de averiguarlo porque es casi seguro que sea otra pavada y para tanto no me da la paciencia.
  4. Pero lo mejor de todo es que “Dice el proverbio chino que si envías este correo a todos tus buenos amigos…” jajajajajajaja…. Realmente no puedo dejar de reir… ¡¡¡¡hay un proverbio chino que habla de correos electrónicos!!!! Realmente se pasaron los chinos…jajajajajaja.
  5. Finaliza, después de incitar tu codicia (Tus beneficios económicos, serán insospechados....), animándote a que reenvíes el correo al menos a 33 amigos (11+11+11). Yo pregunto ¿por qué no 11? ¿ó 22, 44, 66?

Realmente es espeluznante que en este tiempo de tanto conocimiento e información a disposición del ser humano (sé que no de todos, lamentablemente, pero sí de los que están en la red que son los que reciben estas tonterías…..¡¡¡¡ y las reenvían, &%$¨¿*”%$=*!!!!) haya personas que sigan creyendo que algo de esto puede tener algún sustento.

Me pasan estas cosas personas a quienes quiero mucho pero, pese a todos mis intentos, no logro hacerles ver que sólo caen como moscas en las redes de los acumuladores de direcciones electrónicas con fines totalmente negros y perjudiciales, si es que no, en el mejor de los escenarios, en manos de gente sin oficio ni ocupación y que no tiene más interés que darle su tiempo y energías a la diseminación de estos correos engaño (Hoax, Cadenas) para ver cuánto crédulo hay en el mundo que reenvía cosas sin pensar, creyendo que las vacas vuelan, Microsoft va a cerrar y enviando 33 correos tu economía mejorará.

¡¡¡Más de 17,00 visitas!!!

Estos días ando en muchas cosas, pero quiero hacer un espacio para agradecer de corazón las más de 17,000 visitas al blog. 
Sé que mis visitantes no comentan mucho los post (y me agradaría que lo hicieran más, para animar eso que en la universidad sonaba gracioso: "el diálogo social") pero también sé que llegan desde muchos confines que no conozco (¿y llegaré un día a conocer?), como Latvia, Corea del Sur o Estonia, por ejemplo. 
En este momento debo agradecer especialmente a la gente de España y México, desde donde llegan más visitas que de Perú, pero también tenemos muchos lectores de estados Unidos, Argentina, Colombia, entre otros. A todos, muchas gracias por su interés, esperamos tenerlos frecuentemente por aquí.
Lo que voy recogiendo de visitas en poco más de un año es menos de lo que otros blogs tienen en un día, pero igual me siento muy feliz y quisiera compartir esa alegría con ustedes, los lectores del "Rincón", que son quienes le dan sentido a este espacio en la red.
Gracias, nuevamente, y no dejen de visitarnos.

26 de octubre de 2011

El Síndrome de Jeff

Conversando con una  amiga, intercambiábamos experiencias y me comentó que lo que le contaba era muy similar a lo que sufría una amiga, y que hemos dado en denominar como “Síndrome de Jeff”. Afortunadamente no causa la muerte ni presenta un proceso degenerativo que inhabilite a la persona para su normal desempeño, sin embargo es sumamente molesto y hasta perjudicial… para los demás.

Esta dolencia ataca generalmente al género masculino, y su principal síntoma es que adquieren un casi absoluto desentendimiento de lo que sus palabras o acciones puedan significar para otros, generando a su paso toda suerte de problemas sociales y familiares de repercusiones variables, sin que siquiera se hayan percatado.  Un caso típico es el que se expone a continuación: Una pareja  almuerza con unos amigos y  “Jeff” (digámosle así) no está siendo muy sutil, diciéndole a la amiga que está muy gorda ignorando que está bajo tratamiento sicológico por su adicción compulsiva a la comida y que la reunión era justamente para darle apoyo emocional, por lo que recibe unos discretos “toques” bajo la mesa, que su esposa le da en la pierna con la punta de su zapato. Entonces, en lugar de pensar que le están enviando un mensaje cifrado, pregunta: “¿me estás dando pataditas en la pierna o me parece?”  
Otra manifestación común del síndrome es la siguiente: La pareja de “Jeff” está esforzándose por brindarle más atención a su imagen personal ya que ha estado algo descuidada y su pareja parece muy desmotivada en sus relaciones. Entonces va  a la peluquería por  un corte de cabello, con cepillada y todo, se compra una blusa muy sentadora, decide dedicarle la tarde a sus arreglo personal  y en la noche espera a su galán  con una cena romántica en casa, con velas y todo.  Entonces llega “Jeff” y al cruzar la puerta se le escucha decir: “¿No pagaste la luz?”. Pero al encender  el interruptor ve que sí tienen energía eléctrica y da  unos pasos, descubriendo las velas encendidas y a su mujer muy arreglada esperándolo con una sonrisa. Entonces la mira sorprendido y le dice: “¿Pasa algo que me miras con esa cara y no me dices nada?”


Uno de los efectos clásicos de este padecimiento es que las víctimas directas, los “Jeff”, jamás reconocen tener un problema ni haber maltratado a nadie. De hecho no entienden por qué alguien arma barrullo sobre “detalles sin importancia” o por qué su hermana no le quiere hablar luego de que le dijera  que su vestido de novia era horrible y su pelo la hacía ver como loca, justo antes de salir hacia la iglesia, si lo que le dijo era cierto (al menos para él).


El problema con el  “Síndrome de Jeff” es que genera muchas repercusiones emocionales en los demás, las víctimas indirectas, pues se sienten desatendidos, poco amados, incapaces de remover la piedra que suponen tiene “Jeff” en su corazón, la que les impide ser corteses, pensar en que las mujeres tienen sentimientos y preocuparse por ellos como ellas se preocupan por los suyos. Se han documentado casos en los que mujeres testifican haber requerido terapia para reponerse de  frustración que supone sentirse “invisibles” para todo lo que sea un piropo o gesto simpático, sin embargo sí reciben los reclamos y quejas de todo lo que puedan haber hecho mal.


Y es que, esto está aún en investigación,  quienes sufren este síndrome suelen tener un semiconciencia del problema y por ello se rodean de mujeres que se desviven por ellos, al punto de sentirse seguros y aunque no reconozcan su padecimiento se sienten protegido de sus posibles implicancias.  Buscan personas que no importa lo que ellos hagan, lo soportarán todo estoicamente.


Cuando “Jeff” sube de peso su chica le dice que está “fuertecito”, para no herirlo en su orgullo. Si no es un dechado de belleza ella le dice que él es “su Brad Pitt”, y cuando se pone una camisa nueva se la celebra con fiesta y mariachi para que sepa lo orgullosa que se siente de él y lo mucho que le gusta. Si se quedan sin trabajo los convencen de que son indispensables para el sistema laboral y que pronto encontrarán una mejor oportunidad. Pero los hombres que padecen el síndrome no pueden devolver estos gestos con la menor atención, no sólo no se interesan en hacer lo mismo sino que ni siquiera tratan de hacer un cumplido (como sí lo hacían cuando aún estaban cortejando a sus parejas y no eran víctimas de la enfermedad). Ante su incapacidad emocional generalmente se burlan de quienes sí tienen esos detalles para ridiculizarlos y así no sentirse mal ante su incapacidad. Cuando todo está perdido y es confrontado por los problemas que ha generado, suele escudarse en un “yo soy así, pues, ¿qué quieres?”.


En el trabajo este síndrome también extiende sus tentáculos. Un caso común es que los compañeros de “Jeff” lo sorprenden el día de su cumpleaños con gorritos, globos y un regalo sorpresa, para demostrarle su afecto y la adhesión de su equipo, sin embargo cuando es el cumpleaños de otros integrantes, “Jeff” trata de zafar el cuerpo del compromiso porque siente que “él no es de esas cosas”, y se retira temprano ante la mirada desaprobatoria de los demás, especialmente de la secretaria que aseguró a todos que “Jeff” era buena gente y que sí estaría presente.


Lamentablemente respecto al tratamiento poco ha avanzado la ciencia, y con el conocimiento de estos y muchos casos más, lo único que podemos recomendar desde esta parte del mundo a quienes tienen cerca un hombre que sufre este síndrome, es armarse de paciencia, asumiendo que sus halagos y trabajos por llenar su convivencia de gestos de amor y detalles para con el otro serán un esfuerzo unilateral, tal vez de por vida, y que mientras menos esperen un cambio,  éste no se dará pero ellas vivirán menos frustradas. No se recomienda una política de “ojo por ojo” pues suele ser poco eficaz y sólo agrava la situación. A quienes tienen conciencia de sufrir el síndrome, por los constantes comentarios de gente de su entorno que le hacen ver lo difícil de la situación que deben afrontar quienes lo rodean,  o  por los reclamos de su aparente “insensibilidad”,  se sugiere, primero, reconocer que su conducta es inaceptable y, segundo… ¡¡¡¡buscar ayuda profesional!!!!

10 de octubre de 2011

Partida de un visionario y un genio creativo:Steve Jobs

Cuando supe de la muerte de Steve Jobs, tuve una sensación un poco extraña. No se trata de una persona cercana o que conociera de manera personal, ni tampoco alguien relacionado con mi campo de acción, al menos no muy directamente, sin embargo, a la distancia, considero que fue una persona, en lo que se pueda conocer a alguien, digna de respeto, porque fue un luchador a carta cabal, basado únicamente en sus convicciones y su fuerza interior.

En el mensaje de homenaje que publica el sitio web de Apple dice que la empresa "ha perdido a un visionario y un genio creativo" pero que el mundo "ha perdido un ser human

o excepcional" (http://www.apple.com/es/stevejobs/) y creo que así fue en muchos sentidos.

Pero lo más importante de la vida de alguien no está en sus logros directos, sino en lo que eso puede enseñar a los demás, a la Humanidad. Por e

so le dedico este modesto espacio para compartir algunos hitos de su vida tomados de una publicación bastante bien realizada por el diario español "El

País".

Muere Steve Jobs, fundador de Apple

El enigmático, reservado y visionario Steve Jobs, ha muerto hoy a los 56 años, ha anunciado Apple. Jobs era mucho más que el consejero delegado de Apple. Nunca antes una marca estuvo tan asociada a una persona. Su contribución al mundo tecnológico le convierte en uno de los grandes innovadores de los últimos 75 años, en un transformador de la industria. El Thomas Edison del siglo veintiuno hizo del ordenador un artilugio simple de usar, cambió la manera de hacer negocio con la música a través de Internet y lanzó la telefonía móvil en otra dimensión.

La familia ha emitido un comunicado en el que explicaba que Jobs había muerto "en paz" y rodeado de sus seres queridos. "Sabemos que muchos de ustedes llorarán la pérdida con nosotros y les pedimos que respeten nuestra privacidad durante este momento de pena".

Apple fue fundada en abril de 1976, en un garaje en Los Altos (California), tal y como mandan los cánones del sueño americano. Al lado de Steve Jobs estaba su compañero de estudios y amigo Steve Wozniak. El dúo era perfecto. Jobs, que entonces tenía 21 años, se encargaba de las ideas y de vender el producto. Wozniak se dedicaba a las cuestiones de ingeniería que daban vida a complejos artilugios tecnológicos.

Así, y con un respaldo financiero de 90.000 dólares, nació su primera computadora, Apple I, con una visión: popularizar el uso de los ordenadores personales, llevándolos de las oficinas a las casas. En 1977 llegó su primer éxito, con el Apple II, la primera computadora producida en masa para el consumo. En tan sólo dos años, la facturación de la compañía se multiplicó por quince, de los 7,8 millones de dólares hasta los 117 millones, lo que les convirtió en multimillonarios antes de cumplir los 25 años.

La famosa manzana

El popular símbolo de la manzana con un bocado al lado derecho lo tomó de los Beatles, que utilizaban la imagen de la fruta del pecado original en sus discos a final de la década de los años 1960. La elección le costaría después una intensa batalla legal para su uso en la tienda electrónica iTunes, donde la música de la legendaria banda de Liverpool estuvo ausente hasta otoño de 2010. Era sólo el inicio de lo que estaba por llegar, en una época en el que el IBM era el gigante a batir.

Steve Jobs nació un 24 de febrero de 1955 en San Francisco. Sus padres biológicos, Abdulfattah Jandali -de origen sirio- y Joanne Schieble no estaban casados. Fue adoptado por Paul y Clara Jobs. Se crió en el seno de una familia con pocos recursos. Y abandonó la universidad, porque sabía que las oportunidades estaban fuera de las aulas.

A los 12 años, ya había escrito a William Hewlett para hacer unas prácticas en su compañía, HP. Le gustaba la ingeniería, y ya de niño no solo tenía claro que sería rico, además tenía la ambición de llegar a ser uno de los más grandes entre los grandes, tan popular como Shakespeare o Einstein. A Jobs le fue diagnosticado un cáncer de páncreas en 2004. Lo hizo público un año después, en el discurso de graduación en la Universidad de Stanford.

Una larga enfermedad

En abril de 2009 fue sometido a un trasplante de hígado, tras negar durante meses los rumores sobre su delicado estado de salud. En septiembre de ese año reapareció en público para lanzar la tercera generación del popular reproductor iPod. Alarmantemente delgado, y con la voz muy débil, aprovechó para hacer campaña por la donación de órganos.

Aunque se le considera uno de los grandes innovares de la historia, no fue porque creara nuevos productos. Jobs ni inventó el ordenador personal, ni el ratón, ni los reproductores digitales de música, ni los teléfonos inteligentes, ni las tabletas, ni las tiendas electrónicas de música o de libros. Y estaba obsesionado con la competencia, a la que forzó a redefinir sus estrategias.

Jobs tuvo la capacidad de simplificar la tecnología existente y explotar su potencial, en el momento adecuado. El Mac que hoy se conoce debutó en el mercado en enero de 1984, como el primer ordenador que presentan todas sus funciones de una manera gráfica. Y lo dotó de un ratón, para que el usuario pudiera desplazar el cursor por la pantalla y con un simple click activar las funciones de los distintos programas. Simplificó la complejidad.

Un invento para la historia

El Macintosh marcó el futuro, a pesar de que sus funciones eran limitadas y su uso cuestionable. Para explotar el potencial de la nueva máquina, Jobs necesitaba un buen programa que le diera vida. En ese momento acudió buscando ayuda al joven Bill Gates, sin saber que con el paso del tiempo se convertiría en su gran rival en Microsoft. Su enemigo entonces era IBM. Las ventas decepcionaron y el PC del Big Blue dominaba de forma aplastante.

La tensión en el seno de Apple creció. Y un año después, Steve Jobs se vio forzado a abandonar la compañía por las diferencias que tenía con su entonces consejero delegado John Sculley, al que había contratado dos años antes de Pepsi. No estaban de acuerdo en cómo estaba llevando el negocio. Pero Sculley, un ejecutivo con más experiencia y madura, tenía el respaldo del consejo.

Los titulares de la época hablan del fin de una era. Pocos ejecutivos en la historia corporativa sufrieron un golpe así y lograron reponerse. Con 30 años, Jobs creó otra empresa, NeXT Computer en un intento por reinventar Apple con una ambición: cambiar el mundo. Pero tuvo serios problemas para abrir hueco en el mercado a un ordenador de esas características y a un precio tan alto como el que ofrecía.

El nacimiento de Pixar

El secretismo le permitió hacer ver más de lo que en realidad había. Y con la empresa rozando la bancarrota, se concentró en su sistema operativo y empezó a explorar nuevas oportunidades. En 1986 se hizo con la división gráfica por ordenador de Lucasfilm, por la que pagó 10 millones a George Lucas. Y así nacieron los estudios de animación Pixar, creadores de Toy Story y Buscando a Nemo.

Demostró a Hollywood que los ordenadores pueden dar rienda suelta a la imaginación y llegar al público gener

al. La tecnología lo permitía. Robert Iger, entonces consejero delegado de Disney, lo entendió perfectamente y no se lo pensó dos veces antes de comprar Pixar por 7.500 millones. Empezaba así a forjarse una nueva era, en la que Jobs se consolidaría como una estrella.

NeXT sería adquirida por Apple en diciembre de 1996, por 400 millones. Y ocho meses después de integrarse en el gigante de la manzana, Steve Jobs fue nombrado consejero delegado interino de la compañía de Cupertino. Su puesto al frente de Apple se haría permanente en enero 2000, en lo que estaba llamado a ser en el retorno más importante en la historia corporativa de EE UU.

La vuelta del exilio

Todo lo que construyó en una década estaba destruido y hundido en pérdidas, y Microsoft dominaba el 80% del mercado de PC. Jobs se reincorporó tras 12 años de exilio a la compañía que creó cargado de ideas para resucitar Apple, como el iMac. La computadora fue lanzada un año después con un éxito rotundo. Pero lo que abrió sus productos al consumo en masa fue el reproductor iPod y la tienda electrónica iTunes, para la descarga legal de música.

Así rompió el nicho en el que estaba metido Apple, lanzando nuevos productos más allá de los PC y poco a poco la suerte de la compañía empezaría a cambiar. La cuadratura del círculo llegó en junio de 2007 con el teléfono móvil interactivo iPhone. Jobs consiguió así crear un atractivo de los consumidores hacia los Mac, que eran vistos como un club reservado al diseño y la publicidad. En la primavera de 2010 se le sumó la tableta iPad.

Steve Jobs, que se presentaba en público en vaqueros y camisa negra con cuello de tortuga, era una persona obstinada, apasionada, egocéntrica, arrogante y perfeccionista. Era también un genio de la promoción y la imagen.El anuncio que utilizó para el lanzamiento del primer Macintosh rompió moldes y está considerado como uno de los 50 mejores en la historia de la televisión. La estética es otra de las claves de su éxito, toda una declaración de diseño.

Jobs, imagen de Apple

Jobs era la imagen de Apple y su historia define la de la propia Silicon Apple hace tambalear el mercado en el que penetra, porque sus productos son simples y marcan tendencia, como demuestra el caso del ratón. Y en torno a ellos es además capaz de crear un verdadero ecosistema, en el que todos conviven en armonía. Pero eso en Wall Street dicen que no es conveniente apostar contra Apple cuando lanza un nuevo producto.Valley. De hecho, podría decirse que hay un antes y después en el mundo tecnológico que lo marca Apple. Una combinación difícil de replicar que le permitió conectar la tecnología con las tendencias y que explica el tsunami mediático que acompaña a cualquier artilugio que lanza al mercado.



La revista Fortune nombró por todo esto a Jobs "empresario de la década", y no sólo por la manera en la que llevó las riendas de Apple y su impacto en el mundo de los negocios. Los editores de la publicación financiera destacaron su influencia en la cultura mundial. "Cada día, algún estudiante, empresario o diseñador que se enfrenta a un problema se pregunta: ¿qué haría Jobs?".

16 de septiembre de 2011

Nomofobia: La tecnología pasa la factura

Notas que se publican en el ciberespacio hablan de una nueva enfermedad: la "Nomofobia".
¿Qué es esto? Una consecuencia, ya prevista por algunos, del uso desmedido y desproporcionado de la tecnología de la comunicación, en este caso, los celulares y toda su parentela (blacberrys, smartphones, ipad, table, etc.), y que se refiere al "miedo irracional a no llevar consigo el celular". La palabreja 
es una derivación del inglés ‘no-mobile’, es decir ‘sin teléfono celular’.
Lo que de seguro ha sido tema de conversación en su casa, entre sus amigos o en el trabajo (cómo nos reímos de esas personas que se desesperan sin el aparatito de marras, ¿verdad?) parece que ahora está siendo tomado más en serio, pues el nivel de estrés que origina, es cosa seria para muchos (y en este caso muchos pueden ser millones).
Según http://geeksroom.com/2011/09/nomofobia-otra-nueva-enfermedad-que-viene-de-la-mano-de-la-tecnologia/53457/ los resultados del estudio, que se llevó a cabo con 2.163 personas, determinaron que el 53% de los usuarios de móviles en Gran Bretaña tienden a ponerse muy ansiosos cuando pierden el celular, se les apaga la batería, se quedan sin créditoo sin señal. (¿Le resulta familiar alguno de estos datos?)
En cuanto al género de los usuarios, el 58% de los hombres y el 48% de las mujeres sufren esta fobia. Según las notas, entre los españoles el 53% de usuarios de teléfonos celulares sufren de inestabilidad, agresividad y dificultad en su concentración cuando olvidan el celular en casa, se les acaba la batería o se encuentran en una zona con poca señal".
Asimismo, la investigación señala que el 58% de los hombres sufre de esta curiosa
enfermedad tecnológica, mientras que en las muejres este padecimiento se presenta en un 48%.
Es curioso, pues la idea de la comunicación inalámbrica fue acercar a las personas y resolver temas de dificultad para comunicarse, siendo que en muchos casos (no en todos, por supuesto) se han generado problemas serios. Uno de ellos es la gran cantidad de personas que sólo pueden comunicarse a través de las redes o los mensajes de texto pero son inútiles para hablar con quien tienen al frente. También están quienes dedican a sus aparatitos más tiempo que a las personas que tienen cerca y, ahora, esta fobia que nos dice a gritos que la neurosis nos lleva cargados y no podemos más con este mundo que anda de cabeza y no nos deja SER.

Más información:


15 de agosto de 2011

La elección de los 20 Blogs Peruanos en la recta final


Ya salió la lista de blogs nominados a concursar por los 20 blogs peruanos (saldrá uno de cada catogoría). Pueden verla en http://20blogs.pe/nominados-2011/ .

Es una selección muy particular, se pueden decir muchas cosas, pero al final ha sido una elección popular y libre. De hecho constituye una buena oportunidad para pasear por la blogesfera y ver qué hay.

Un abrazo fuerte a quienes generosamente nos dieron su voto, fue una experiencia interesante. Estaremos al tanto el próximo año para lanzarnos con más anticipación.

Saludos y los esperamos siempre en este rincón.

11 de agosto de 2011

¿Sabía que usted está expuesto a un bombardeo de radiación con cada tomografía?

Debido al reciente suceso en el que tuve un traumatismo de cabeza (encefalocraneano, para que suene más importante) del que puedes saber más en el post "La salud está para enfermarse", dos post debajo de éste, conversé con el neurocirujano que me atendió y, contra lo que me había advertido más de uno, no me indicó una tomografía. ¿Por qué? “Porque no la necesita y le haría un daño innecesario”, me dijo. Y he aquí que en mi ignorancia desconocía que una tomografía computarizada  emite una dosis de radiación equivalente a más de 100 radiografías de tórax (hay quienes manejan equivalencias de 600, dependiendo del tipo de radiografía). ¡What! Como lo lee. Yo me quedé de una pieza.

Muchos jóvenes tal vez no hayan escuchado nunca lo que sí escuchamos los adultos muchos años: “Cuidado con las radiografías, que pueden originar cáncer”.  Era un tema que a todos daba mucho respeto y por ello, pese a su necesidad como examen auxiliar para un diagnóstico, sólo se tomaba en caso estrictamente necesario. Sin embargo, el tiempo ha pasado, nos acostumbramos a la tecnología de radiación y hoy a nadie se le mueve una pestaña para sacarse una placa, sin embargo, ¡no puede actuarse igual  con una tomografía cuya potencia de radiación es mucho mayor!

¿Qué es lo que sucede? Aquí es donde entran las “coimisiones”, como dicen muchos. No sé cómo será en otros países, pero en el Perú los laboratorios y centros de diagnóstico que poseen estos servicios, otorgan un porcentaje a los galenos por cada análisis clínico que les derivan, sea de sangre, orina, rayos X, tomografía o resonancia magnética. ¡Y es ésa y no otra la razón por la cual al menor síntoma o probabilidad, por lejana que sea, le indican un examen que posiblemente no necesite y que, también posiblemente, le deje una secuela negativa en su salud que, años después se detectará mediante la tomografía número 3 o 4 que le saquen en su vida: la lesión cancerígena!

Parece una historia de terror, pero es real. En los hospitales y en las consultas privadas, todos recetan tomografías como quien dice tráeme un periódico del día, y ya es indignante que la dupla médico-laboratorio se aproveche del dinero de los pacientes, realizando pruebas innecesarias sólo por el lucro que hay de por medio, pero lo triste es que en este caso está también la salud en juego, pues, (no lo digo yo, lo dice la bibliografía, consulte los links al pie de este artículo)  “el hecho de tomar muchas radiografías o tomografías computarizadas con el tiempo puede aumentar el riesgo de cáncer. Resumiendo, si a usted  le toman a lo largo de un año 3  tomografías, es como si le hubieran tomado, como menos, 450 radiografías. Léalo bien. 450, con la posibilidad de que la equivalencia sea más, hasta  1800. ¿Se imagina lo que significa para su cuerpo haber estado expuesto 1800 veces a la radiación?

En Estados Unidos ya hay estudios al respecto pues consideran que el gran incremento en las muertes por cáncer tendrían relación directa con el abuso de una técnica de diagnóstico que es parte de un negocio multimillonario, que se lleva por delante nuestra vida y la de nuestros seres queridos.  En casos en que la potencialidad de información de una tomografía es necesaria, pues es justificado que se indique así, pero no lo es tratándose de lesiones menores, sin una gravedad que requiera diagnóstico radiológico, o en el caso de niños, que son  mucho más sensibles a la radiación y estarían siendo condenados a desarrollar un cáncer en el futuro.

La idea, en general, es que  el beneficio que se obtiene al poder realizar un mejor y/o más rápido diagnóstico gracias a la tomografía es más importante que el perjuicio que se ocasiona, y que esto es algo que determina el especialista con el conocimiento y la responsabilidad del caso, sin embargo, si hay dinero de por medio (y nadie puede decir que no es así pues es un secreto a voces)… ¿cómo podremos saber si verdaderamente es necesaria la utilización de este examen? Como diría el Chapulín Colorado… “ahora ¿quién podrá defendernos?”. La verdad sea dicha, con el cáncer no se debe jugar...

Según un estudio publicado en US Today y citado por  Clarin.com, la versión digital del diario argentino El Clarín, “el exceso de tomografías computadas que se hacen actualmente en los Estados Unidos podría causar 3 millones de casos de cáncer adicionales en ese país en las próximas tres décadas”  (http://edant.clarin.com/diario/2008/04/11/sociedad/s-03015.htm) . Así que ya lo sabe, si deben hacerle un examen de este tipo, pregunte, averigüe, y cerciórese de su necesidad o conveniencia antes de dejarse bombardear con radioactividad.

10 de agosto de 2011

A ejercitar nuestra libertad

Me han comentado, en relación al post anterior, el de la cabeza rota y el hospital-posta,  que no debo tocar esos temas porque "nada va a cambiar". Tal vez sí, tal vez no, pero la indiferencia, creo yo, es mucho peor.
Aquí un artículo buenísimo del chato Hildebrant, publicado en su semanario (Hildbrandt en sus trece) y en La República, super lúcido, como siempre, que da una gran luz sobre el tema. Sé bien que las elecciones pasaron ya, pero los problemas de base... eso siguen y tiene para rato.




LA VIEJA INDECENCIA     Por César Hildebrandt
Naces en este país hermoso y complicado y la primera sugerencia que te asalta es la del estoicismo: quédate quieto, tranquilo hermano, así es esta vaina, esto no lo arregla ni el sillau. Y se te puede pasar la vida haciéndote el de la vista gorda, haciéndote el loco y asistiendo con cara de palo a las grandes mecidas.



–Nada puedes hacer, esas son las reglas– susurra el aire tóxico de Lima.
–Esto no lo ha cambiado nadie– remacha una sombra, la sombra de lo que pudiste ser.
Me van a perdonar pero yo jamás creí en eso. Jamás hice el muertito en el mar de los sargazos de las voluntades, quebradas o roídas. ¿Por qué? Porque siempre creí que en el país de las cabezas gachas había que mirar lo más lejos que se pudiera. Porque viendo a las hormigas a uno le dan ganas de volar. Porque hay belleza en la rebeldía y una flácida fealdad en el conformismo.
Porque, en fin, siendo un viejo creyente del agnosticismo siempre he pensado que Jesucristo fue un hombre revoltoso asesinado por el orden imperante. Y que sin la rebeldía de Cáceres habríamos detenido nuestra historia en el mísero Iglesias. Y que sin la rebeldía de De Gaulle los franceses habrían tenido que arrastrarse junto a Petain, ese gran derechista pro nazi.
Mi generación ha fracasado. Pudimos tener a un refundador del país y construimos a García. Pudimos tener a un inconforme consagrado por las multitudes, a alguien que estuviese más impulsado por el amorque por el odio, pero nos detuvimos en Robespierre y en sus encarnaciones criollas.
Pudimos tener un país y lo que permitimos fue un mall. Ahora la pelota está en el tejado de los jóvenes. De ellos dependerá que este país cambie de verdad.
Hace como mil años que vivimos hablando en voz baja, consintiendo.
Hablamos bajito cuando los incas podían desollarte. Y más bajito cuando los españoles te podían trocear. Y todavía con murmullos cuando fuimos libres de boca para afuera pero súbditos de los sucesivos caudillos que creían que el Estado era un bien raíz y una chacra para los amigotes. Así fuimos haciendo esta gran Aracataca. Macondo hicimos.

Pensar era –y es– una anomalía. Disentir, una provocación. Rebelarse, una extensión de la locura. En un país dominado por la injusticia 
hablar de la injusticia te podía costar El Frontón. Y luchar contra ella, la vida.
Frente a un Túpac Amaru hubo cien Piérolas creando sus propios califatos. Porque el miedo a la libertad no es solo el título de un libro de Fromm. Es la consigna que la derecha le ha impuesto al Perú. Está en su escudo desarmado y en sus genes vendedores mayoristas de su propio país.
Todos roban –te dicen–. Y eso es casi una invitación a robar. Porque si todos roban, ya nadie roba.
–Aquí no hay castigos ni recompensas, todo se olvida– te muelen repitiéndolo. Y eso es otra incitación a la impunidad.
Lo criollo es también esta salsa espesa de quietud egoísta. Las verdaderas tradiciones peruanas no son las de Ricardo Palma: son decir sí y estar en la foto.
¿Exigir cambios? Eso es –dicen los que cortan el jamón y los idiotas de sus services– de chavistas, rojos, perfeccionistas, amargados y renegones. En el Perú la ira de los pobres se combate con misas o balazos y hay un estoico agazapado en cada futuro, detrás de la maleza de los días. Y cuando estemos lo suficientemente ablandados, vendrá el tiro de gracia. Y cuando venga el tiro de gracia, cuando ya no pienses sino en ti mismo y bailes solo en la loseta ínfima que te asignaron, ese será el día final de tu hechura: serás uno de ellos. Hablarás como ellos, maldecirás como ellos, venderás como ellos. Y, sobre todo, harás lo que ellos: negar al otro y sólo reconocerte entre los tuyos.
Que los jóvenes aprendan la lección. Nada cambiará si no matamos la resignación. 

Porque la democracia no consiste en votar de vez en cuando. Consiste en ejercer la libertad a cada rato.
Los esclavos no aman la libertad –esa es una mentira altruista–. Solo los libres pueden amar la libertad y defenderla.
La mansedumbre no es madurez sino derrota. El aguante es la amnistía crónica. La docilidad es lo que se les exigía a los negros carabalíes embarcados a la fuerza en el puerto de Macao. La libertad no mata. La paciencia es una mentira teologal que contradice a Cristo y que Cipriani aplica en cada hostia. Cristo fue impaciente. La vida es una ráfaga impaciente.

Los peruanos no nacimos un día en el que Dios estuvo enfermo, como decía Vallejo de sí mismo. Naceremos el día en que sepamos apreciar el vértigo creador de la palabra desacat
o. El desacato no es el caos. Caos es lo que vendrá cuando las presiones sociales, contenidas por el plomo y la mentira, revienten otra vez.
Y ahora sería un magnífico desacato, un descomunal acto de rebelión democrática o dejarse engatusar por quienes quieren, en el colmo de la indignidad, que premiemos a la hija de un ladrón y asesino –ladrona ella misma al gozar del dinero robado– con la presidencia de la República.
Y todo por cerrarle el camino a un señor que quiere cambiar algunas cosas. Solo algunas cosas. Un señor al que la experiencia ha moderado y que se ha comprometido a no hacer experimentos anacrónicos. Pero que sí quiere que las mineras paguen lo que deben, que los impuestos sean más directos, que los viejos estén menos desamparados, que haya menos hambre y que la pobreza rural se atenúe todo lo que se pueda sin desbaratar la economía. Y que quiere también que el gas peruano abastezca primero a los peruanos y que los grandes proyectos de exploración y explotación de la minería y del petróleo se concilien con los intereses nativos y las normas ambientales que no se están cumpliendo.
La derecha quiere volver a demostrarnos que siempre gana. Presentó cuatro candidatos –cuatro variaciones de la misma melodía: Castañeda, Toledo, PPK y K. Fujimori– y los cuatro perdieron. Ganó un hombre gris que propuso algunos cambios. Y lo peor: sale la primera encuesta pos primera vuelta y el hombre sin demasiados atributos ¡sigue ganando! Y sigue ganando porque Lima, este espanto, no es el Perú. Porque el gobierno de Las Casuarinas está en crisis. Porque el modelo García, una combinación de Caco con Friedman, drena sanguaza.
Entonces, la derecha propone liquidar, de una vez y para siempre, esta pesadilla que aturde al dólar, baja las acciones, hace chorrear el rímel. Para eso están su tele, su radio, sus periódicos. Y se deciden por lo previsible: la campaña del terror.
Solo el terror podrá salvarlos. Porque saben que su prontuariada candidata es impresentable aun para 75 por ciento de peruanos.
Lo único que cabe, entonces, es bombardear al incómodo reformista con todos los B-52 de la calumnia, el rumor, la mugre, la idiotez que los cándidos pueden propagar. El propósito es el homicidio político del hombre que propone algunos cambios. Y los muertos no pueden ganar elecciones.
Hablan de intromisión extranjera los que quisieran anexarse a los Estados Unidos o al Chile potente que sus tatarabuelos dejaron entrar con su cobardía y su desunión. Denuncian que la libertad de prensa peligra quienes despiden a periodistas que se niegan a sumarse al lodo de la campaña contra Humala. Y advierten que el empleo está amenazado quienes han creado la mayor cantidad imaginable de empleos basura y services explotadoras.
Y a todo esto le llaman “elecciones democráticas”. A ensuciar la inmundicia le llaman “debate”. Y no tienen problema alguno bancando a una candidata indecente. Ellos representan la vieja indecencia de las encomiendas, las ladronas leyes de consolidación, el festín del guano. La señora K. Fujimori les cae como anillo al dedo.
http://www.larepublica.pe/01-05-2011/cesar-hildebrandt-escribe-la-vieja-indencencia

9 de agosto de 2011

El Sistema de Salud está para enfermarse...

Después de una ausencia motivada por trabajo y una salud con altibajos, volvemos a la carga, aunque con siete puntos en la cabeza, luego de una estrepitosa caída que me dio pie para este post. 

Día miércoles en la madrugada (una de la mañana aproximadamente), me baja la presión al subsuelo, pierdo el conocimiento y me golpeo fuertemente la cabeza. Luego del shock inicial (no cuento los pormenores del trauma que tiene mi familia tras auxiliarme, por delicadeza) me llevan al hospital del seguro social (EsSalud) más cercano, en este caso, Albretch (en Trujillo, Perú). Ahí, luego de despertar al cirujano de Emergencia y vencer su resistencia inicial, me atiende y luego de coserme la herida me deriva rápidamente al hospital principal, Víctor Lazarte Echegaray, para la debida revisión por un neurocirujano (especialidad que no tiene ese centro asistencial) dado que era golpe en la cabeza, lo que fue una tranquilidad pues es el centro médico del Estado más equipado y recomendable en una emergencia.

Para quienes no sean de mi ciudad o país, debo decir que Trujillo es la segunda área metropolitana más poblada del Perú,  a la fecha debe pasar largamente el millón de habitantes, y está ubicada en la costa norte (http://es.wikipedia.org/wiki/Trujillo_(Per%C3%BA)#Poblaci.C3.B3n).
Volviendo al tema, llegué en ambulancia y me llevan a "Emergencia-Cirugía". Hasta ahí todo bien. El caso es que una "interna" (es decir, una estudiante que está haciendo su internado antes de graduarse de médico) me recibió y me dijo que estaba bien (debe tener dotes de adivina porque ni la presión me habían tomado) y que como no había neurocirujano de retén ni de guardia me tomarían placas radiográficas, una muestra de sangre y tendría que quedarme en observación hasta las 8:30 a.m. En ese punto imaginé que me darían una cama en algún sitio, sin embargo, el sistema era algo distinto. Me dieron una camilla y un pedazo de pared. Sí, un pedazo de pared. ¿Qué significa eso? Que la camilla en la que me habían atendido la sacaron del cuarto y la pusieron, muy pegadita a la pared, al lado de la puerta.... y ahí me dejaron. En un momento indeterminado me llevaron a Rayos X y en otro me tomaron una muestra de sangre… y sanseacabó.

Afortunadamente mi esposo había mandado traer de casa algunas mantas abrigadoras pues hacía mucho frío y cuando pedimos una frazada nos miraron como si hubiéramos pedido un unicornio, así que entre eso y una casaca gruesa (otra hecha un bollito hizo las veces de almohada) me abrigaron y... a esperar. Poco después alguien me tomó la presión y acabó con eso la "evaluación" del paciente. Como me sentía muy mal pedí un recipiente para un eventual “retorno” de mis alimentos (¿han visto que elegancia de eufemismo para no usar el verbo vomitar?). En poco pasé del dicho al hecho y mi primer envío se fue directo al mismísimo suelo. Luego llegó la popular “riñonera” elaborada con una botella plástica de suero a la que se le corta un lado y se usa, horizontal, como recipiente de fluidos (¿no hay un concurso de eufemismos en algún sitio?) y cumplió su labor.  Entre los efectos del golpe me sentía tan mal que me iba quedando dormida por momentos y no tenía fuerza ni para mirar alrededor, así que no he tenido conciencia clara del paso del tiempo como sí tuvo mi esposo, que se quedó conmigo de principio a fin, y que para poder descansar algunos minutos tenía que salir al patio de estacionamiento (a la intemperie, en medio del viento y la humedad de la noche) para poder sentarse en una silla, pues cuando estaba conmigo, en el pasillo,  tenía que estar rigurosamente de pie. Sólo me acompañó toda la noche el quejido lastimero de una anciana con Alzheimer que cada dos por tres lanzaba sentidos “Aaaaayyyyyy“,  como si la estuvieran destripando viva,  sólo consecuencia de su enfermedad mental y de que no hubiera otro sitio dónde ponerla que el mismo pasillo que compartíamos con otros heridos o enfermos admitidos por  Emergencia y que excedíamos la capacidad de camas de ese servicio que, evidentemente, ha colapsado hace mucho y debe reestructurarse de inmediato.

Felizmente dicen que todo llega al que sabe esperar. Llegó la hora anunciada, los médicos y enfermeras, practicantes y asistentes pululaban por doquier, el silencio nocturno (si no contamos los quejidos de mi vecina) fue reemplazado por el bullicio normal de todo centro hospitalario, y comenzamos a esperar la visita del galeno. Dieron las 8:30, 9:00, 9:30, 10:00 a.m. y el médico no se asomaba.  Un poco después de las 9:00 a.m. me habían “trasladado” (léase que mi esposo empujó mi camilla bajo la dirección de la enfermera de un sitio al otro) hasta una especie de pasillo más ancho y corto, en que sólo había cuatro camillas. Era, me imagino, el penthouse de las camillas. Ahí pude ver que ya cada lugar en el que se estaciona una camilla tiene un número y hasta un colgador permanente en la pared para el suero y demás accesorios, como si fuera una cama en un cuarto de verdad. A la hora de vaciar la vejiga tuve que usar mis mantas como “carpa” y cubrirme tanto como era posible para realizar mis necesidades lo más privadamente que se pudiera, lo que logré con el auxilio de la también muy popular “chata” y mi familia que fue una maravilla, como siempre. Con todo ese apoyo la primera vez fue difícil y la segunda casi un chiste. Como dicen los niños: “¡Papayita!”. Al menos en este ambiente no sentí pasar junto a mí cientos de personas a lo largo de la mañana ni sufrí la mirada curiosa e indiferente del público que por ahí transita con mil y un motivos, como sí lo sufrió el resto de pacientes que quedó en las camillas del pasillo.

Luego de convencer a mi esposo de que pelearse con el primero que se asomara, como era su intención, no tenía mucho  de ganancia, se fue en busca de un médico o al menos una respuesta más allá de la “hay que esperar al doctor” que las enfermeras repiten como jaculatoria. A su regreso me enteré que no había neurocirujano hasta la una de la tarde, porque el único que estaba de turno estaba operando. Debo añadir que en mi situación había cuatro pacientes más, esperando por una evaluación, un diagnóstico o al menos  una muestra de compasión. Cuando el cirujano me evaluó y determinó que si resistía el alimento podían darme de alta para atenderme luego por consultorio, respiré aliviada y me dispuse a esperar el almuerzo. Eran las dos de la tarde y tenía algo de hambre. Pese a que me había indicado “dieta completa” un rato después sólo recibí una taza de caldo con fideos y una mazamorra de maicena y un lejano sabor a manzana, que debí sostener en las piernas pues las bandejas metálicas eran para los afortunados que podían recibir algo que se pudiera masticar (y que aprovechen porque dentro de poco la comida la servirán en riñoneras re-recicladas).

Cuando fui al único baño para esa área, para cambiarme la piyama y salir un poco más decente, al menos con zapatillas y un jean, pude ver cómo los pasillos donde dejé pacientes en la madrugada se habían hacinado totalmente y era hasta difícil caminar. Ancianos,  jóvenes y adultos, todos aquejados de males diversos yacían en ambas paredes del pasillo como si fueran víctimas de un desastre natural o un accidente masivo. Pero no había tal. Todos éramos trabajadores que aportamos al seguro social puntualmente y cuando requerimos su participación, tenemos una atención que a duras penas se puede llamar así. En el baño, por su parte, maloliente y descuidado, se veían un gancho de alambre que colgaba de un cable de luz  desprendido del techo ex profeso para colgar de él a su vez los frascos de suero de los pacientes mientras se ocupan de sus menesteres. No sigo porque para muestra basta un botón.

Yo sé que a nadie le gusta estar en un hospital, pero años atrás, hablemos por ejemplo de antes de que llegara el recién saliente gobierno aprista del “Gordo vago”, por no ir más lejos,  ese centro hospitalario era un hospital, con deficiencias como todo servicio público del tercer mundo, pero no una gran “posta” como es ahora, en la que abunda el sufrimiento y la indiferencia. Sé por fuentes cercanas que los médicos ya no saben qué hacer pues trabajar en esas condiciones no sólo es desesperante y deprimente para los pacientes, sino que les resulta demasiado estresante a los mismos profesionales de la salud, que reciben las quejas pero no tienen salida que ofrecer, pues su labor diaria pasa por una serie de limitaciones mucho más importantes para la vida y la salud, como es el caso del instrumental, los insumos, los materiales de cirugía, el personal  y otros aspectos que determinan de forma directa la recuperación de un paciente o su penuria y agravamiento, con posterior muerte en muchos casos. Cuando se anuncian huelgas de médicos del sistema de seguridad social o de salud pública, siempre pensé que era un extremo de profesionales que aprovechan para mejorar su sueldo. Creo que después de lo vivido no podré pecar de semejante ligereza y me interesaré más en el tema.

Realmente fue un alivio que me dieran de alta. Ojalá el nuevo gobierno que ha llegado al país pueda también curar al sistema de salud pública y luego de un tiempo le dé de alta, entregándonos uno que nos permita curar y no que nos enferme de sólo verlo. 

8 de junio de 2011

¡¡¡¡Feliz Aniversario!!!

Hoy se cumple un año desde la publicación del primer artículo, lo que debe constituir la partida de nacimiento de El Rincón de la Katarsis, para felicidad de su madre, este humilde pechito.

Gracias a todos los lectores por su tiempo y la lectura de los contenidos aquí vertidos, a los seguidores un agradecimiento especial por la preferencia, y a todos la invitación a  comentar los artículos de su interés, sabiendo que son los comentarios los que le dan vida a estos medios de comunicación social.

Una vez más, bienvenidos.

De las recientes elecciones... sin humos emocionales

El siguiente escrito es una colaboración de Gustavo Rullier, psicólogo peruano radicado en España. 


En este discurso quiero abogar por aquellas personas que carecen de tolerancia. Pocos escapamos a la moral convencional (Kohlberg) y en parte podemos ser víctimas de ellos. 


Me explico: ¿Qué pasa si el juez del pueblo va y mata a quien puso una bomba en el ayuntamiento?, ¿qué pasa si en la televisión triunfa quien sabe cómo atajar mejor los insultos?, ¿qué sucede si el más espabilado de un equipo de fútbol, o el político más emblemático es quien sabe proferir y encontrar los mejores defectos del vecino?, ¿que acarrea que un éxito mediático no es dar nuevas ideas, sino restar las contrarias? ….¿TÚ LO ACEPTAS?


Hubo un tiempo donde si un país realizaba una incursión militar en otro, con el fin de matar a un tercero , era motivo suficiente de guerra, … hubo un tiempo donde se consideraba vulgar, ofensivo, grosero, de poca monta y garbo a aquellos que por los medios de comunicación expresaban “opiniones emocionales” (y que decir respecto a si proferían groserías);…, hubo un tiempo donde si un político italiano era acusado de pagar a prostitutas menores de edad, el mismo renunciaba Y EL PUEBLO LO REPUDIABA… hubo un tiempo donde el que tenía las ideas era más y mejor que el que se limitaba a criticarlas;…. HUBO UN TIEMPO DONDE SE VOTABA A PARTIDOS POLÍTICOS DECENTES Y NO A PERSONAS QUE SE CREEN HÉROES.

¿ENTONCES POR QUÉ LES VOTAMOS Y PERDEMOS EL NORTE?
En el mundo asistimos a algo mucho más elaborado que vendernos una Coca-Cola o comprarnos un voto, asistimos a le legitimación “in extremis” del poder (en otras palabras el un seudo imperialismo por las buenas) COMO SI FUERA UNA FORMA DE CULTO (se vende más fácil, rápido, no tiene independencia cultural y económicamente es un negocio que funciona a tope ya que obviamos el producto y promocionamos sus beneficios secundarios, osea el humo) y como todo culto que se respete ,los proyectos no se trabajan PORQUE, AMIGO MÍO, SON DOGMAS. 

Nosotros aceptamos dogmáticamente su moral y la hacemos convencional; ¿y qué es eso? Pues significa:


  • Ver que hasta hace un mes ciertas personas hablaban pestes de un militar, pero hoy por hoy les he visto llenos de elogios hacia él (ya que una cosa es votar al menos malo y otra muy distinta seguirlo como líder).
  • Justificar los errores de un candidato con las atrocidades del otro candidato.
  • No haber leído su plan político y sin embargo defender al político en cuestión a ultranza y por encima de nuestras amistades.
  • No darnos cuenta que el proyecto de Humala y Keiko (ver su página web) es demasiado más similar que dispar (el del 2006 con el del 2011 y el de uno con el del otro), así que amigo a veces no defendemos ideas, sino “humo de emociones vendidas”.
Y todo esto, si es que pasa, no es por falta de talante, sino porque en verdad no nos han vendido un proyecto político sino unos ideales con los que comulgar y, como todo ideal, es en gran parte irracional, mejor dicho harto emocional. ¿Cómo actuamos los seres humanos en relación con nuestras emociones? ¿Cómo podemos defendemos de nuestras emociones? ¿Cómo es que dejamos de tener objetividad cuando llevamos esa pasión por dentro? Tú, amigo mío, sabes mejor que yo como vives cuando te calienta la sangre y si no es así, explicadme porque Humala o Keiko se han transformado en equipos de fútbol y nosotros en hinchada.


Algunos me dirán: "porque el Perú depende de ello". No, amigo, el Perú no depende de un hombre. El Perú depende de las personas que han pagado sus campañas. El Perú no depende de Mercosur, depende de no tener partidos políticos con trascendencia para hacer las campañas respectivas en el exterior (estén o no en el gobierno). El Perú no depende de presidentes que escriban libros y que saben de todo (nuestros últimos presidentes han tenido momentos en los que se han creído inventores de la pólvora), más bien depende de cuestionarnos porque tenemos ese complejo caudillista.

Amigo, el Perú no depende de Ollanta o de Keiko, a lo mejor lo hacen bien, pero lo más seguro es que roben y de aquí a quince o veinte años nadie hable de ellos. Eso sí, el Perú depende de tu vecino, de ese con quien te has enfadado y al que tendrás que verle la cara durante años. El Perú depende de ti y de tu mirada objetiva, ya que ser más que una persona convencional (lo que equivale a ser post convencional) implica analizar la situación como si de un proyecto real se tratara, desde sus bases constitucionales, pasando por el método de sufragio de la segunda vuelta hasta el rigor que deberíamos de tener ante candidatos que durante estos veinte años cuando quieren se mofan de nosotros, nos roban, van, vuelven, y nosotros aún así... votamos por ellos.

Gustavo E. Rullier Pérez

7 de junio de 2011

Tras las elecciones... ¿qué nos queda?

El proceso electoral en el Perú terminó y tenemos un nuevo Presidente, el señor Ollanta Humala. Hayamos votado por él o no, es la realidad que nos abarca a todos los que nacimos y vivimos sobre esta tierra.  Desde este humilde blog me abstuve de realizar publicaciones alusivas (más allá de un gráfico que ya saqué pues cumplió su cometido) puesto que no es un blog político sino de reflexión y encuentro, de propuestas y análisis social, de temas de vida, por decirlo así, y si bien toda campaña electoral es por esencia un poco “apabullante”, ésta fue “asfixiante”. En la primera vuelta fue un mar de contenidos y declaraciones de los activistas de los muchos partidos, y en la segunda, los golpes bajos que salían en ambas direcciones con dardos envenenados, no sé si de curare o de fugu concentrado.

Sin embargo,  en otro tipo de plataforma, como el facebook, por ejemplo, sí tuve mucha actividad poniendo mi granito de arena a favor de la opción que me pareció mejor, dada la coyuntura, pero con resultados un poco tristes en el aspecto de la polarización social que se generó. ¿A qué me refiero? A la escasa capacidad que tenemos las personas de debatir puntos de vista, económicos, sociales o políticos (por lo mencionar lo religioso) sin afectar nuestra percepción del otro. Es algo así como: “yo te estimaba mucho antes pero ahora que sé por quién vas a votar… ya no te estimo igual”. Ha sido muy triste y decepcionante que no podamos hablar de diferentes enfoques y modos de decidir, sin que eso afectara las relaciones interpersonales. Hubo quien quería eliminar de su lista de contactos a “tanto resentido social que se atribuyen a ellos el triunfo de Humala” y otros que anunciaron salir del país si el triunfo se daba, cosa que, además, daban como supuesto negado  pues era demasiado para su imaginación limitada a las posibilidades que la derecha permite. El constante rumor de las influencias chavistas fue un temor de muchos, y con bases que no se pueden ignorar y que no ignoro, pero que, quienes creemos que había que escoger entre algo posiblemente malo y algo de seguro malo, hemos tenido que dejar de lado mientras rezamos para sean sólo eso, rumores.

Con la caída de la Bolsa de Valores del lunes que siguió a la elección, donde muchas acciones y bonos perdieron su valor (temporalmente, según quienes saben más de estas cosas, y según el crecimiento que ya se observa http://www.rpp.com.pe/2011-06-07-bolsa-de-valores-de-lima-se-recupera-rapidamente-de-caida-del-lunes-noticia_373097.html) en el facebook encontré desde mentadas de madre hasta muy creativos insultos  y comentarios sarcásticos para quienes se “atrevieron” a dar un voto sin ser “empresarios ni haber arriesgado” su dinero (cómo si tener un capital para invertir, y ganar dinero con ello, fuera el máximo valor en el mundo, y no valiera lo mismo el trabajo honesto, el esfuerzo cotidiano de los que no tienen ese capital).

Desde una perspectiva sociológica y hasta psicológica, el tema fue interesante, pues mucha gente aprovechó para “escupir” más que decir las cosas, y se han dejado notar aspectos muy diversos en gente que hasta ese entonces estaba libre de toda sospecha, manifestándose desde temores subterráneos y gran inseguridad en quienes no se esperaba, hasta actitudes muy discriminatorias en quienes jamás se sospecharían. En fin, una suma de rastros de nuestra precaria humanidad que, cuando se desnuda, nos brinda más de una sorpresa.
Una de las conclusiones, es que vivimos en una sociedad en la que predomina la miopía y el egocentrismo  centrado en el tema de “mi dinero es mi principal preocupación”. En estos días y dados los recientes hechos, alguien debe haber hecho mucho dinero vendiendo pastillas para el hígado.

Este es un post un tanto desalentado, a decir verdades, porque va más sobre ese tema que sobre los resultados en sí. Ha sido una experiencia dolorosa constatar lo dicho líneas arriba, entre mi círculo de amigos y en otras esferas también, pues es un proceso verificado que se ha dado a lo largo y ancho del país y en quienes están más allá de nuestras fronteras. No sé a ciencia cierta si la inmediatez y cercanía que ofrecen las redes sociales (con las limitantes del lenguaje escrito que a veces no todos manejan adecuadamente para poder expresar correctamente las ideas) fue un punto a favor o en contra. La verdad creo que fomentó más la beligerancia que la exposición de ideas, más el enfrentamiento que el análisis que este tipo de situaciones requieren. Pero lo que quedó claro, es que a la gran mayoría le interesa lo que tiene en su billetera o cuenta bancaria a fin de mes y se acabó la discusión. Yo podría entender eso de quienes menos tienen, pues razonan con el hambre de sus hijos y sólo pueden mirar a un cortísimo plazo (qué comerán mañana) pero es frustrante ver lo mismo en quienes tienen recursos y pueden darse el “lujo” de mirar más allá y acordarse de que hay otros peruanos a quienes el Estado también debe atender, aunque sea, en el último de los casos, no por principios, sino como objetivo económico, porque ayudarán a conformar un mejor mercado, y permitirán un país equilibrado en el que no renazca el terrorismo. Salvo que esté mal en mi análisis y el tener a millones muertos de hambre y nuevamente bombas a discreción sea negocio por algún lado.

En cuanto a las redes y demás, ojalá aprendamos a  ser más respetuosos  en el uso del lenguaje, que se utiliza con ligereza y sin el menor cuidado, como si ser grosero fuera un “plus” social, aunque en lo personal creo que  agita las aguas innecesariamente. En general, espero que logremos desarrollar un poco de tolerancia antes las posturas distintas, ante las opiniones opuestas, que en la aceptación del otro vamos sembrando una sociedad inclusiva, civilizada. De no hacerlo, sin importar nuestro manejo económico o el gobierno de turno, estaremos regresando a una etapa primitiva del género humano, aunque manejemos autos de año mientras insultamos  vía blackberry.