21 de junio de 2012

¡Viva la amistad!

Cuando Escribí los “Breves apuntes sobre la amistad”, http://elrincondelakatarsis.blogspot.com/2010/08/breves-apuntes-sobre-la-amistad.html  volvía de un viaje  con mis compañeras de estudios (escuela) y estaba emocionadísima por tanta alegría, tanta confianza, tanto espacio para divertirnos como locas (o como niñas), realmente estaba dichosa y hasta cierto punto asombrada, pues la experiencia superó todo lo que esperaba.
Este año mi promoción viajará en unas semanas otra vez, pero en esta ocasión cruzando la frontera para pasar bajo el sol colombiano unos días, que si bien serán pocos, de seguro su poder renovador se dejará sentir por mucho tiempo. Pese a que yo dejé muy claro desde un primer momento que no iba a participar, la paciencia, el cariño y la solidaridad de mis compañeras ha hecho que no sea así, y de pronto, una especie de ola gigantesca nos fue envolviendo y el viaje que inicialmente convocó a 19 compañeras, de pronto pasó a reunir a 21, 22, 24 y ahora mismo ya perdimos la cuenta, porque se ha logrado una adhesión que superó nuestras más locas ilusiones.
¿Cuál es el secreto? No lo sé, creo que son muchas cosas en realidad: entusiasmo desbordante, cariño sincero, generosidad solidaria, alegría inagotable y el deseo de compartir un tiempo y un espacio con la libertad y el desenfado que difícilmente encontramos en otros grupos, llámese el matrimonio o la familia, donde tenemos una imagen que cuidar, una reputación que defender y una función que desempeñar.
En el entorno de nuestra amistad sólo somos nosotras, mujeres llenas de deseos, metas, esfuerzos, insatisfacciones, dolores y alegrías como cualquier mortal, pero reunidas para disfrutar, para compartir en libertad y aprovechar una de las mejores cosas que Dios nos regaló: la alegría de vivir.
Con los años pareciera que la sociedad espera que las personas llenen su vida de cosas serias como la responsabilidad y el compromiso, ¡que están muy bien! pero que al parecer no salen a pasear con el entusiasmo y la jovialidad, o al menos no sabemos cómo sentarlos a la misma mesa. Pareciera que con el correr del tiempo  nos enfrascamos en un abrir y cerrar de ojos en la rutina y todas las dificultades cotidianas que emanan de tratar de sacar adelante de la crianza de los hijos y la relación con la pareja, mientras hacemos malabarismos con un trabajo cuya plata no alcanza para todos los pendientes y un cuerpo que insiste en subir de peso con sólo respirar pese a todos nuestros denodados esfuerzos en sentido contrario. 
Los años no pasan en vano, es una realidad, y entre las arrugas que llegaron para no irse más y las odiadas canas (sí, lo reconozco, la odio a morir!!)  de pronto no sabemos ni cómo mantener la sonrisa mientras la menopausia nos toca la puerta, con todas las jodidas cosas que trae bajo el brazo, y vemos alrededor nuestro nuestros familiares y amigos que van luchando, enfermando y muriendo…   resultó más fregado de lo que esperábamos esto de ser adulto.  
Un día nos miramos al espejo y nos vemos encasillados en un trabajo serio, un consumo serio, una relación seria y hasta una cara seria.  Tal vez por eso los hombres caen con frecuencia en aquello de sacar los pies del plato (tener una aventura, canita al aire, sacada de vuelta o como sea que le digan por ahí) y las cosas se terminan de fregar, sin embargo, no es necesario tirar todo por la borda para disfrutar la excitación maravillosa de experimentar la vitalidad de una vivencia renovadora. Nosotras la encontramos en un recurso maravilloso, holístico y  sin contraindicación alguna: la amistad  y los momentos que compartimos, libres y felices, para charlar, beber una copa, escuchar nuestras penas, ayudarnos y acompañarnos en el dolor, aprender unas de otras y aprovechar, mientras se pueda, la oportunidad de liberarnos de ataduras y salir, al menos unos días, de la rutina esclavizante en busca de mucha alegría, aire puro y sol.
Cuando vuelva les contaré cómo nos fue. Mientras tanto…. una amiga nos acaba de escribir pidiéndonos ayuda pues viene arrastrando males del alma hace mucho y ya es un proceso que afectan tanto su salud como para salir del país en el que vive y buscar una solución volviendo a su país, volviendo a sus amigas.  La respuesta ha sido inmediata, unánime y a una sola voz, y la esperamos con ansias. ¡Qué reconfortante!
No me quedan sino tres palabras: ¡viva la amistad!

20 de junio de 2012

Al parecer, esta vez no abriré la boca...

Hace algunas semanas descubrí que cuando masticaba algo muy consistente, como maní o coco,  la mandíbula se me “atracaba”, es decir, de pronto no la podía abrir, y me causaba mucho dolor. Con un poco de descanso el problema se superaba, y ya no le dí mayor importancia, excepto que, claro, eliminé esos alimentos de mi dieta, por más que me gustan mucho. Lo triste es que de un momento a otro comencé a padecer el mismo problema pero aún sin masticar nada duro. Aunque me preocupé un poco me olvidé del asunto hasta que la cosa empeoró cuando un día de pronto me encontré sin poder abrir la  boca de forma normal, a la mitad de comerme un sandwich. De hecho resulta algo muy fastidioso al comer, pues debo partir la comida en bocados muy pequeños y aún con esa precaución se dificulta el proceso y la comida ha pasado de ser un placer a un problema. ¿Qué tengo? Lo que se conoce como trastornos temporomandibulares.

¿Qué es eso con ese nombre tan complicado? El trastorno temporomandibular  es un problemas médico que afecta a la articulación que comprende la unión de la mandíbula superior e inferior y el cráneo.  Para no complicarse tanto con el nombrecito de marras, le dice ATM  (iniciales de Articulación Témporo Mandibular), y se caracteriza por causar dolor, dificultades para masticar, para abrir la boca, entre otros síntomas, aunque no necesariamente se presentan todos ellos a la vez. Este problema puede afectar a personas de cualquier edad, pero es mayor en las mujeres jóvenes (muy agradable pero...¡no me consuela!).

A algunas personas les afecta con dolor en los músculos faciales, cerca de la mandíbula y el oído, otras en cambio sufren dolor en cuello y hombros. Es muy frecuente la dificultad para abrir la boca con normalidad (como es mi caso) o sentir que se traba o se sale de lugar, así como sentir (u oir, incluso)  crujidos u otros sonidos al articular la mandíbula. 

¿Qué provoca este cuadro?
Como suele suceder, estos males no son muy claros ni tienen una causa claramente definida. Quienes suelen  apretar las mandíbulas o hacer rechinar los dientes durante el sueño, puede padecer el trastorno, sin embargo la causa más común es el estrés (¿qué raro, no?)  pues hace que las personas aprieten las mandíbulas sin darse cuenta y tensan los músculos mandibulares.  Los trastornos temporomandibulares  también son frecuentes en personas con problemas dentales (como mala oclusión de la boca), problemas musculares o traumatismos en la mandíbula o cara.

Quienes reconozcan en esta lectura algunos síntomas, deberán acudir a su dentista (odontólogo) que es el especialista indicado para ver estos trastornos. Mientras tanto se recomiendan alimentos que no exijan mucha masticación y tratar de desarrollar una técnica de relajación que ayude al área afectada.  En algunos casos, puede recetarse medicamentos relajantes u otros procedimientos médicos. Afortunadamente la cirugía es muy poco frecuente.

Más info en:
http://kidshealth.org/teen/en_espanol/cuerpo/tmj_esp.html#
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001227.htm
http://www.webodontologica.com/odon_noti_art_mandib.asp

13 de junio de 2012

A la Madre Tierra hay que cuidarla


No acostumbro publicar publicidad, y esta es una especial excepción.
Es un trabajo maravilloso lo que nos muestra (y la forma cómo lo hace) pero también un importante llamado a la reflexión y al disfrute.
Ojo, que es nuestro HOGAR  y nuestra FAMILIA.

9 de junio de 2012

¡¡¡CUMPLIMOS DOS AÑOS EN EL RINCÓN!!!

Bueno, el título suena a castigo o algo así, sin embargo es todo lo contrario. Cumplimos con alegría dos años en los que este humilde rincón ha significado una ventana abierta al mundo para expresar y compartir puntos de vista sobre temas muy variados, lo que no deja de ser un motivo de felicidad.


Esperamos seguir en la red y convertirnos en un interlocutor de intereses, afanes, problemas e ilusiones, de todo aquello que nos mueve la razón, que nos afecta la vida o nos llena el corazón.


Gracias a quienes pasaron por aquí, pues más de 27,000 visitas ¡es algo interesante! Más aún agradecemos a quienes dejaron sus comentarios. 


Ya lo saben: un blog vive de los comentarios de sus lectores, por ellos les rogamos que sea aquí donde compartan su parecer, antes que en FB o en otros medios, pues queremos saber su opinión. Puede ser interesante para otros y, de hecho, es muy importante para nosotros.


Gracias y... ¡a iniciar el tercer año!