24 de septiembre de 2012

Responsabilidad Social y Maquillaje


Acabo de leer un interesante artículo, que se hace más interesante debido a la condición de su autor: Anthony Middlebrook, vicepresidente RR. HH. corporativo de Alicorp. Es decir, no se trata de un académico, sino de un ejecutivo que está en la batalla cotidiana de tratar de hallar el balance entre el logro de corto y el de largo plazo, entre el ahorro de costos y la inversión, etc.

El artículo hace mención a los "jefes tiranos" y su efecto en la cultura de una organización,  (http://aptitus.clasificados.pe/blog/columnas-voz-de-experto/voz-de-experto-el-jefe-tirano-y-la-cultura-empresarial/) y menciona que "si se quiere una empresa competitiva, se debe considerar a los trabajadores como el pilar central para lograr sus objetivos". Hasta ahí, todo de acuerdo, ¿cierto? Luego define al "jefe tirano" como aquel que sabe obtener logros para la empresa "pero, para lograr esos resultados, trata en forma inadecuada a sus subordinados. Les grita, los amenaza, los explota, los humilla. Para ello, usa y abusa del poder jerárquico que la empresa le da. Eso anula la capacidad de aporte de su gente, los que muchas veces terminan por irse de la empresa".

Y es aquí donde el tema se pone interesante, pues la sugerencia de Middlebrook es que Recursos Humanos o la gerencia general actúen tratando de "reprogramar" a estos ejecutivos para que modifiquen sus actitudes y procedimientos, o pensar en desvincular a estas personas, y considera que debe hacerse "sin dudar", pues si bien el cambio puede "afectar los resultados a corto plazo", tiene muy claro que "en el largo plazo, levanta la moral de su organización".

Ahora, yo le pregunto, estimado lector: ¿conoce usted un caso en el que la empresa privilegiara a los empleados o trabajadores y el clima organizacional al punto de renunciar a un jefe que lograra objetivos pero que fuera negativo en su trato con los subordinados? Yo no.  Lo que suelo ver es que se inicia un rosario de gestiones de alto nivel para "convencer" al tirano de no serlo tanto, de cambiar "al menos un poco" su forma de trabajo pero, no se desprenden del fulano porque logra alcanzar las metas en los plazos o a menor costo del presupuestado, y cosas por el estilo. Mejor dicho, usa el látigo pero ¡como funciona...no lo sacrifican por nada! En buen cristiano, la plata manda, no importa todo lo que se diga en otro sentido. Entonces ¿de qué Responsabilidad Social estamos hablando? ¿De qué esfuerzos de la Gerencia? Bla, bla, bla, bla...

En un post previo, "El Manoseado tema de la Calidad" (http://elrincondelakatarsis.blogspot.com/2010/07/el-manoseado-tema-de-la-calidad.html) hablábamos de esto mismo, RS al fin y al cabo, y decíamos que "pese a todo el discurso y los brochures, en la gran mayoría de casos, el factor humano es el de mayor repercusión en el tema de la calidad y es determinante en aspectos claves del desempeño de una empresa o industria. Y es también el punto más débil de la soga… y el que suele romperse con mayor facilidad. Aquí es donde la RSE debe ser auténtica o será sólo un saludo a la bandera. Lo que suele suceder, y en nuestro medio es el pan de cada día, es que abocamos los esfuerzos a lograr productos de mayor calidad, sacrificando al personal. Y pese a todo lo que se diga, eso no es socialmente responsable".

Hablar de RS es hablar de grupos de interés y de estrategias de diversa naturaleza, desde mejoras internas hasta de actividades de proyección social y en el medio mucho merchandising, pero más allá de eso es indispensable tener muy claro lo que se anota al inicio, los trabajadores son el pilar sobre el que está edificada una empresa, y sea de cinco o de miles de trabajadores, esa responsabilidad debe valorarse adecuadamente y no sacrificar el beneficio del ahorro de corto plazo, por el crecimiento del largo plazo, ese que requiere una cultura laboral de respeto, colaboración y trabajo cooperativo: superando el hoy por ti y mañana por mí, y convirtiéndolo en "hoy por ambos y mañana también", entendiendo que si es bueno para mi gente, es bueno para mi empresa, de modo que estemos hablando de una auténtica labor interna... y no un simple maquillaje.

Si se busca una mejora auténtica de la organización no se trata de un rápido incremento en alguna estrategia de estímulos (que están muy bien como parte de un plan mayor, no de forma aislada como un aquietador laboral) sino por una revisión integral de la cultura y el funcionamiento organizacional: cadena de mando, canales de comunicación interna, capacitación del personal, revisión de funciones y perfiles, y, de modo especial, estilos de jefatura y liderazgo. Conocer y valorar cómo se siente su personal y por qué, puede ser el inicio de un verdadero cambio al interno de su organización que le permita mejorar la productividad y la rentabilidad sin sacrificar a su personal, es más, teniéndolo como su principal aliado.

19 de septiembre de 2012

Mejor nos quedamos como estamos

Hace algunas semanas que no he posteado en este blog,  y más allá de los motivos que me alejaron, desde un viaje hasta una convalecencia en cama,  hoy  pensaba desarrollar un tema sobre la madurez del individuo y las etapas de la vida, pero voy a desarrollar una propuesta  diferente, gracias a la interferencia de las redes sociales, que, como es habitual, nos atiborran de tonterías que nos quitan el tiempo y a cambio sólo nos dejan trivialidades de las que conversar.
En esta ocasión una que me interesa de modo inmediato, y uso el término tanto en lo que se refiere a proximidad física como temporal, es el tema del próximo cataclismo que, según  unas señoras rusas, Dr Victoria Popova,  Sc, Ph.D. profesora y Lidia Andrianova, Ph.D. vivirá nuestro país, el Perú, el 21 de setiembre, es decir, en un par de días (http://www.elgonzi.com/2012/03/rusas-predicen-terremoto-en-peru-el-21.html?m=1).
El tema ha sido publicado con bastante anticipación, y se encuentra en la red desde el año pasado, basado en una serie de conocimientos multidisciplinarios (no sé si el término sirva para una variedad tan pero taaaaaannnnnn amplia), y se dicen respaldado por el Congreso Internacional de Ovnilogía, realizado en Capilla del Monte, Argentina. Las mujeres se consideran científicas ya que sus saberes van desde la ufología (o estudio de OVNIS, UFO en inglés) hasta la arqueología, pasando por la física y la química y de seguro un poco de ciencias ocultas, ya que dicen estar manifestando el resultado de estudios realizados gracias a  códigos escritos por civilizaciones extraterrestres (CET) en los círculos de piedra en Stonehengeo, Machu Picchu, Chavín de Huantar, las Líneas de Nazca, la pirámide de Chichén-Itzá (México) la Isla de Pascua (Chile), entre otros. ¡Les faltó sólo Chan Chan, las pirámides de Egipto y la Torre Eiffel!).
Es interesante la difusión tan variada que se le da a estos temas, no sé si por temor o por aquello de no querer quedar uno como imbécil al momento en que sí suceda y uno no lo creyó posible (junto con el 99.99% de la humanidad). Lo interesante de esto es que, según creo, el hecho que se pronostica es posible, a no dudarlo, y...claro que podría también no serlo. Es decir, un terremoto de proporciones está a las puertas del Perú, por un tema estadístico, está ya declarado así, lo que NO significa que se pueda dar fecha precisa para el acontecimiento, por lo tanto es un tema de probabilidad, y ahí es donde ya las cosas comienzan a aclararse a para algunos... aunque no para todos.
Yo realmente me he quedado impresionada con todo el rollo que han soltado las buenas matronas  que se autodenominan científicas, y que se mandan a hablar del magnetismo de la tierra y la unificación de la conciencia humana como quien habla de arroz con leche y su chorrito de vainilla, sustentando sus predicciones en el hecho de que son requisitos para que nuestra especie pueda “ascender” al nivel siguiente. Como quien dice, conseguir su estrellita en la frente y pasar a lo que sigue. La verdad a mí me parece que no vale la pena salir promocionados, pues con esta metodología de aprendizaje, mejor nos quedamos en el kindergarden ¿no? 
Esto del siguiente nivel es interesante, y no niego que la superación constante es un ideal muy altruista, pero esta modalidad de "borrón y cuenta nueva" no me parece muy adecuada. ¿Y si en el proceso al cataclismo se le va la mano y se acaban los estudiantes? No sería muy pedagógico que digamos... Yo creo que mejor nos quedamos como estamos y ya. ¿Usted qué dice?
No, no bastaba el tema del calendario de los Maya, que ha sido malinterpretado pero que, bien estudiado tienen algunos aspectos interesantes que dan material a mucha investigación, sino que ahora se trata de una especie de geología cósmica con conciencia supraestelar de la mano de estas traductoras de las voces extraterrestres. La verdad, creo que ni Jean Luc Pickard se las vio con semejante mensajeras en ningún capítulo de "Viaje a las Estrellas" (Star Trek). 
Bueno, pensé escribir sobre el asunto en sí, analizando lo risible de las teorías, sobre la forma evidente como los medios  procesan los textos para que parezcan confiables cuando son más absurdos que un círculo cuadrado,  sobre qué personas pueden llegar a creer tonterías como ésas, pero finalmente decidí no hacerlo, y  no lo haré por tres motivos:

    1. No importa lo mucho que se diga, no hay peor sordo que el que no quiere oír, y la razón resulta siendo un bien de poca demanda para gente que sólo se mueve por emociones y de las más precarias (el miedo es siempre poderoso). No hay argumentos que valgan para quienes siempre aceptan lo que los asusta.
    
      2. Faltando tan poco para confirmar la veracidad de las “predicciones”, no tiene mucho sentido gastar mi tiempo y energía en vano. esperar y pasar al 23 de setiembre es más práctico.
    
      3. Si acaso las señoras rusas aciertan, ni usted ni yo tendremos ya que preocuparnos de nuestras cotidianas sandeces, pues la tierra habrá sido devastada, estaremos en ruinas, nadie estará leyendo por internet  y este blog,  su autora y hasta su  interés por sus comentarios…. habrá pasado a la historia. En cualquier caso, no hay mucho que hacer ¿verdad?

¡Nos vemos el 22!


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