19 de septiembre de 2016

¿Te has preguntado por qué no consigues trabajo?


Es una pregunta que se hacen muchas personas con estudios y experiencia sólidos,  que dejan su curriculum en muchos sitios pero nunca son llamados, o también quienes pasan por pequeñas experiencias laborales pero no logran permanecer un mediano o largo plazo en ninguna. Comencemos por los segundos.

Se les ve con frecuencia: la empresa los toma por ser buenos candidatos, pero al terminar el periodo de prueba los dejan ir. El motivo no suele relacionarse con incompetencia, de hecho generalmente tienen los estudios y capacidades deseadas, pero sí hay razones de actitudes, integración y desempeño, que se repiten mucho.
Con frecuencia los vemos, son personas autosuficientes, algo arrogantes, pretenciosos o poco colaboradores, se sienten mucho para el puesto y creen tener la solución a todo o la idea genial que a nadie se le ha ocurrido antes.
En el otro extremos están los inseguros que dudan de todo lo que hacen y necesitan a cada paso confirmación externa. Y además... ¡lo publican diciéndoselo a todos!
Debes ser muy autocrítico y pensar con sinceridad si puede ser que algunas de estas descripciones encajan con experiencias que has vivido. ¿Alguna vez alguien te ha dicho algo así? Posiblemente creas que no tenía razón, pero... la experiencia es buena consejera y debes escucharla. Dicen por ahí: si se ve como pato, suena como pato y camina como pato... ¡es un pato!
¿Y si te lo replanteas y en lugar de contradecir a todos tratas de mejorar? ¿Y si en lugar de empecinarte en que el resto está equivocado y sólo tú tienes la razón te das una oportunidad para verlo desde la otra perspectiva? Si es tu caso, tienes que cuidar tres aspectos fundamentales para ser más atractivo a un empleador:
1. ACTITUD POSITIVA
2. AUTOCONFIANZA
3. MADUREZ

1. ACTITUD POSITIVA: Muchas personas creen que entrar con estilo de ganador arrogante y jactansioso (como Fonzi en "Los años maravillosos"), es lo ideal, y no es así. Ser positivo es algo muy distinto de ser arrogante o pretencioso.
Por más experiencia y capacidad que tengas, estás ingresando a un grupo al que tú eres quien debe adecuarse, y no al revés. Que tu actitud en el nuevo empleo sea de humildad para aprender y proactividad para colaborar (cuando te lo pidan). Tal vez tengas una idea de cómo mejorar las cosas o crees ver) desde el primer día, pero es mejor esperar; guárdatela un poco y cuando ya estén conociéndote mejor y tú conozcas algo más del entorno en el que estás trabajando, podrás ir hablando de tus ideas y aportes, sin hacerlos sentir como bobos que no ven "lo obvio" que tú si ves. Si en una situación dada tienes un aporte que crees importante compartir, hazlo de la forma más asertiva posible y sin presionar.

2. AUTOCONFIANZA:  El tener una actitud de humildad no significa no tener confianza en ti mismo y en lo que puedes y sabes hacer. No te impongas, pero que los demás te conozcan con seguridad en ti, sin sentirte menos que otros, de ese modo se acercarán a ti y les será más fácil trabajar contigo.
Aléjate de la arrogancia o la vanidad, que es muy dañina, pero sí muéstrate amable y sonriente. Cuando te pregunten, habla lo preciso. Cuando hables de tu potencial o tu desempeño anterior, limítate a tus funciones, se concreto, y resalta tus logros,  pero por ningún motivo ventiles cosas de tu anterior trabajo o jefes, pues  daría muy mala impresión de ti.
Podemos aprender de Gandhi que oraba: "Señor, si me das éxito, no me quites la humildad".

3. MADUREZ: Sin importar la edad que tengas, demuestra que eres una persona con madurez y así contribuirás al buen clima interno.  Una persona madura no se toma las observaciones como ataques personales, al contrario, las agradece pues le ayudan a mejorar. Una persona madura no busca la familiaridad inmediata con las demás personas, y tiene paciencia para que lo vayan conociendo poco a poco.
Y no te ofrezcas para toda oportunidad de apoyo que surja, pues es un estilo muy obvio de "ganar puntos". Mira a tu alrededor, conoce el estilo de la organización y de tu área, y podrás desenvolverte mejor a partir de eso.

Luego tenemos el primer grupo, quienes dejan su CV por media ciudad pero aun están desempleados. De seguro están cometiendo algunos errores de base que impiden pasar la primera valla de todo proceso de selección. Aquí algunos que debes evitar:

1. SIÉNTETE BIEN CONTIGO MISMO: A veces la persona está con baja autoestima y nada aleja más a un reclutador que la falta de seguridad de sí mismo... y la huelen a kilómetros. Prepárate, habla con el espejo, concéntrate en tus fortalezas y se consciente de que toda persona tiene cosas buena y otras que no lo son tanto (hasta quien te hace la entrevista es así). Si te siente ganador, trasmitirás eso y ese mensaje obrará en tu favor. Si crees que no tienes muchos méritos para ser elegido, también se lo dirás al entrevistador, sin necesidad de usar palabras.

2. CURRÍCULUM BIEN ELABORADO: cuida la foto (es una herramienta muy poderosa y que no siempre usamos adecuadamente), cuida la información que incluyes (ingresa sólo lo relevante al puesto), cuida que esté muy actualizado, cuida la ortografía, etc., y cuida también que el formato sea muy limpio y facilite la lectura.
Si quieres tener opción al puesto que anhelas, debes pasar este primer filtro, en el que tu CV hablará por ti. Asegúrate de que les impacte positivamente.
Puedes encontrar más consejos en: http://humanconsultores.blogspot.pe/2016/07/7-consejos-al-elaborar-tu-cv.html

3. PREPÁRATE PARA LA ENTREVISTA: Llega temprano, actúa con calma y serenidad, mantén una actitud muy positiva y cuida siempre tu apariencia. Si tu CV tiene algunos aspectos que no te satisfacen, ensaya las respuestas a posibles preguntas al respecto para que no te tomen por sorpresa y te resulte natural contestar. Lo importante es dar la mejor impresión de ti y de tu potencial para la organización a la que postulas.
Elige cuidadosamente tu ropa y tu apariencia en general. Tu entrevistador se formará una opinión en unos segundos, con sólo verte. Debes lograr que esa opinión sea favorable para ti.

4. CONOCE BIEN TU POTENCIAL: Parece absurdo pero muchas personas creen que son... lo que les gustaría ser, y esa discrepancia entre su autoconcepto y la realidad que el resto ve, hace que no sea atractivo para ningún empleador.
Es importante conocer las fortalezas y debilidades que todos tenemos y asumir las primeras como aspectos a destacar, y las segundas como aspectos a trabajar. Eso no sólo te ayudará a saber qué puedes ofrecer y qué características debes modificar de algún modo para ser más deseable en el mercado laboral, sino que te facilitará el crecer como persona y como profesional.
Una herramienta que te brinda un diagnóstico muy detallado y completo de forma rápida y muy precisa,es PDA Assessment. Se basa en una prueba muy amigable y sencilla, que no suele llevar más de 10 minutos. Puedes encontrar más información en http://humanconsultores.com.pe/pdainternational.html 

Como podemos ver, algunas veces el éxito depende de factores de fondo, pero en muchos otros es un asunto de forma. Determinar qué es lo que está fallando te ayudará a corregirlo de inmediato y prepararte para disfrutar de mejores resultados.

Nota: Este texto proviene de El Blog de HTC en http://humanconsultores.blogspot.pe/2016/09/por-que-no-consigo-trabajo.html