20 de junio de 2012

Al parecer, esta vez no abriré la boca...

Hace algunas semanas descubrí que cuando masticaba algo muy consistente, como maní o coco,  la mandíbula se me “atracaba”, es decir, de pronto no la podía abrir, y me causaba mucho dolor. Con un poco de descanso el problema se superaba, y ya no le dí mayor importancia, excepto que, claro, eliminé esos alimentos de mi dieta, por más que me gustan mucho. Lo triste es que de un momento a otro comencé a padecer el mismo problema pero aún sin masticar nada duro. Aunque me preocupé un poco me olvidé del asunto hasta que la cosa empeoró cuando un día de pronto me encontré sin poder abrir la  boca de forma normal, a la mitad de comerme un sandwich. De hecho resulta algo muy fastidioso al comer, pues debo partir la comida en bocados muy pequeños y aún con esa precaución se dificulta el proceso y la comida ha pasado de ser un placer a un problema. ¿Qué tengo? Lo que se conoce como trastornos temporomandibulares.

¿Qué es eso con un nombre tan complicado? El trastorno temporomandibular  es un problemas médico que afecta a la articulación que comprende la unión de la mandíbula superior e inferior y el cráneo.  Para no complicarse tanto con el nombrecito de marras, le dice ATM  (iniciales de Articulación Témporo Mandibular), y se caracteriza por causar dolor, dificultades para masticar, para abrir la boca, entre otros síntomas, aunque no necesariamente se presentan todos ellos a la vez. Este problema puede afectar a personas de cualquier edad, pero es mayor en las mujeres jóvenes (muy agradable pero...¡no me consuela!).

A algunas personas les afecta con dolor en los músculos faciales, cerca de la mandíbula y el oído, otras en cambio sufren dolor en cuello y hombros. Es muy frecuente la dificultad para abrir la boca con normalidad (como es mi caso) o sentir que se traba o se sale de lugar, así como sentir (u oir, incluso)  crujidos u otros sonidos al articular la mandíbula. 

¿Qué provoca este cuadro?
Como suele suceder, estos males no son muy claros ni tienen una causa claramente definida. Quienes suelen  apretar las mandíbulas o hacer rechinar los dientes durante el sueño, puede padecer el trastorno, sin embargo la causa más común es el estrés (¿qué raro, no?)  pues hace que las personas aprieten las mandíbulas sin darse cuenta y tensan los músculos mandibulares.  Los trastornos temporomandibulares  también son frecuentes en personas con problemas dentales (como mala oclusión de la boca), problemas musculares o traumatismos en la mandíbula o cara.

Quienes reconozcan en esta lectura algunos síntomas, deberán acudir a su dentista (odontólogo) que es el especialista indicado para ver estos trastornos. Mientras tanto se recomiendan alimentos que no exijan mucha masticación y tratar de desarrollar una técnica de relajación que ayude al área afectada.  En algunos casos, puede recetarse medicamentos relajantes u otros procedimientos médicos. Afortunadamente la cirugía es muy poco frecuente.

Más info en:
http://kidshealth.org/teen/en_espanol/cuerpo/tmj_esp.html#
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001227.htm
http://www.webodontologica.com/odon_noti_art_mandib.asp

1 comentario:

  1. Después de seis días con pastillas (relajante muscular+antiinflamatorio+analgésico) no veo mejoría....
    ¿Alguna sugerencia?

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