En este país de las maravillas, ser Alicia es chancay de a veinte.Sí, pues, pusieron al lobo a cuidar al rebaño, es decir, a Martha Chávez, la reina de los autosecuestros y automasacres, a defender a las víctimas de abuso en el país, encabezando el Grupo de Trabajo de Evaluación de la Política de Derechos Humanos, dentro de la Comisión de Justicia del Congreso. Como era de esperarse, se armó la batahola.
Se viene viendo y oyendo de todo, desde una marcha patrocinada, entre otros, por Flor Huilca, hija de Pedro Huilca Tecse, asesinado por el Grupo Colina en 1992, y Rocío Silva Santisteban, responsable de la Coordinadora de Derechos Humanos, en la que participaron muchas agrupaciones y ciudadanos de a pie, pese a lo inmediato de la convocatoria, hasta una aparente rectificación, ya que según informe del Oficial Mayor del Parlamento, Javier Ángeles, la elección de la congresista fue inválida porque en la sesión donde se llevó a cabo no hubo quórum reglamentario, lo que permitió que Heriberto Benitez dijera en Canal N: “se comprueba que para llevar a cabo la sesión donde se eligió a Martha Chávez no había quórum, por lo tanto esa sesión es nula, no valen los votos, no valen las firmas, no vale la sesión, no vale la elección. El Perú entero puede estar tranquilo porque Martha Chávez no es la coordinadora de derechos humanos, ha sido declarada nula su elección”. Que Dios lo oiga.



