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12 de abril de 2016

Elecciones 2016: En el país de las maravillas todo puede ser posible

Por momentos me siento como en esas películas donde el protagonista un día abre los ojos y han pasado 10 años sin darse cuenta o nadie recuerda a su hijo… el  mundo está al revés y todos siguen como si nada.
El pasado domingo 10 de abril se realizaron las elecciones presidenciales en Perú, y en todos los medios se habla de una “verdadera fiesta democrática”, sin embargo, como a la protagonista de esas películas, a mí algo no me huele bien. Es más, me huele a podrido.  Tal vez sea neurosis, pero los peruanos estamos tan acostumbrados a que nos den gato por liebre que no notaríamos la diferencia salvo que nos enseñen el pellejo.

8 de junio de 2011

De las recientes elecciones... sin humos emocionales

El siguiente escrito es una colaboración de Gustavo Rullier, psicólogo peruano radicado en España. 


En este discurso quiero abogar por aquellas personas que carecen de tolerancia. Pocos escapamos a la moral convencional (Kohlberg) y en parte podemos ser víctimas de ellos. 


Me explico: ¿Qué pasa si el juez del pueblo va y mata a quien puso una bomba en el ayuntamiento?, ¿qué pasa si en la televisión triunfa quien sabe cómo atajar mejor los insultos?, ¿qué sucede si el más espabilado de un equipo de fútbol, o el político más emblemático es quien sabe proferir y encontrar los mejores defectos del vecino?, ¿que acarrea que un éxito mediático no es dar nuevas ideas, sino restar las contrarias? ….¿TÚ LO ACEPTAS?

2 de febrero de 2011

Fujimori en el Paraíso (por César Hildebrandt)


No suelo escribir o publicar artículos de política, salvo excepciones que lo ameriten. Una de ellas es este artículo de César Hildebrandt, que tiene méritos de sobra. Como siempre, se reciben comentarios


Escucho a Alberto Fujimori describir su paraíso de opio y compruebo que gente como él sólo puede prosperar en un país que tiene a un 40 por ciento de ciudadanos a los que les da lo mismo –lo dicen reiteradas encuestas- si los rige una democracia o una dictadura.

O sea que en el Perú hay un 40 por ciento de ciudadanos que casi aspiran a no ser ciudadanos y que quieren ser, a veces con fervor, vasallos tristes y alegres siervos de la gleba.

Detrás del Fujimorismo está la capacidad de sumisión y la arrolladora ignorancia que lastiman el alma del Perú.