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12 de abril de 2016

Elecciones 2016: En el país de las maravillas todo puede ser posible

Por momentos me siento como en esas películas donde el protagonista un día abre los ojos y han pasado 10 años sin darse cuenta o nadie recuerda a su hijo… el  mundo está al revés y todos siguen como si nada.
El pasado domingo 10 de abril se realizaron las elecciones presidenciales en Perú, y en todos los medios se habla de una “verdadera fiesta democrática”, sin embargo, como a la protagonista de esas películas, a mí algo no me huele bien. Es más, me huele a podrido.  Tal vez sea neurosis, pero los peruanos estamos tan acostumbrados a que nos den gato por liebre que no notaríamos la diferencia salvo que nos enseñen el pellejo.

13 de noviembre de 2013

Desactivada la Comisión de Martha Chávez: la rectificación de un despropósito aberrante

Ahora sí podré dormir tranquila.
La Comisión de Justicia del Congreso, ante el tremendo escándalo armado en todo el país y recibiendo el pedido planteado por el congresista de Solidaridad Nacional, Heriberto Benitez (con el apoyo del oficialismo y el Frente Amplio-Acción Popular) votó por la desactivación del subgrupo de Derechos Humanos que presidía la fujimorista Martha Chávez, la cual se definió por nueve votos a favor y seis en contra.

¡Ah! Y si  usted se quedó con la duda respecto a la participación  del congresista que en la anterior votación se abstuvo de votar, el archiconocido Mauricio Mulder, le cuento que esta vez votó a favor de que se mantenga la comisión (con Martha Chávez en ella, ¡claro está!). Más claro que el agua. ¿Verdad? No levantó la mano con el resto, pero no le quedó otra que levantarla un instante, al final. Ya nos dará explicaciones leguleyescas, como sabe hacer muy bien, del por qué de su voto, pero ya quedó registrado para la posteridad que fue aliado con una de las más vergonzosas actuaciones del Congreso Nacional.

2 de febrero de 2011

Fujimori en el Paraíso (por César Hildebrandt)


No suelo escribir o publicar artículos de política, salvo excepciones que lo ameriten. Una de ellas es este artículo de César Hildebrandt, que tiene méritos de sobra. Como siempre, se reciben comentarios. 


Escucho a Alberto Fujimori describir su paraíso de opio y compruebo que gente como él sólo puede prosperar en un país que tiene a un 40 por ciento de ciudadanos a los que les da lo mismo –lo dicen reiteradas encuestas- si los rige una democracia o una dictadura.

O sea que en el Perú hay un 40 por ciento de ciudadanos que casi aspiran a no ser ciudadanos y que quieren ser, a veces con fervor, vasallos tristes y alegres siervos de la gleba.

Detrás del Fujimorismo está la capacidad de sumisión y la arrolladora ignorancia que lastiman el alma del Perú.

6 de octubre de 2010

Cosas que sólo pasan en el Perú (II)

Una elección que se eterniza y el significado del Poder

Mucho se ha dicho de los recientes comicios municipales de Lima, la ciudad capital del Perú, en los que se han dado de todo, como en botica. Desde los gritos de alerta contra un posible fraude, los razonamientos que supuestamente explican como es imposible que tal cosa suceda, y una población cada vez más dividida, luego de un proceso electoral que tuvo todo menos decencia. Pero lo único que tenemos en claro es que nadie sabe nada, o como diría la Chimoltrufia, "lo único que sé es que quién sabe". El país está en suspenso entre dos opciones muy distantes polìticamente, y todo ¿por qué? Porque sabiendo que somos una población con una formación bastante escasa el Gobierno diseña procesos electorales complejos y enreversados, en lugar de comprar sistemas sencillos y anti-fraudes (como el digital o electrónico). Perdón, sé que me dirán que eso no lo hace el gobierno sino el órgano competente (la Oficina Nacional de Procesos Electorales, ONPE) pero creo que todos tenemos claro que en este país la "independencia" de poderes e instituciones es un gracioso saludo a la bandera. Pero tal falta de visión, ¿será por la escasez de recursos, por un comprensible desacierto o responderá a malévolos intereses?