Sin embargo este video editado (no sé por quién) me parece que aunque con un lenguaje demasiado florido, resume el sentir de muchos y de una forma jocosa parodia la situación, creo que vale la pena verlo y reirse un poco, al menos, ante lo sucedido.
Lo bueno es que, a diferencia de la situación ficticia de la película, aquí no se ha malogrado nada, nada se ha perdido ni arruinado: el trabajo de una nación es más grande que lo que diga alguien por ahí, y la riqueza de las tradiciones de un pueblo son fuertes y duraderas, porque parten del alma de ese pueblo, y no hay bloguero o literato que las pueda destruir.
Quienes sean muy susceptibles con la pureza idiomática, por favor abstenerse.