Cómo no extrañar en el alma su gracia tan particular, mezcla de inocencia y señorío, sólo comparable a su entrega, a su confianza en la vida enmarcada en un poema.
Nota (06-11-12):
Para quienes gustan de un Toño más entrado en calor, aquí les dejo el enlace de su lectura de "Cuatro poemas maroqueros", en Santiago de Chile, comentada y publicada por Eduardo Gonzalez en La Mula.pe, quien comenta su encuentro en aquella ocasión: "de pronto, una voz que por pisquera y faltosa no podía ser más que amiga, se quejaba de la ventana siniestra en donde la habían metido: Toño, en el penúltimo piso de la Cancillería". Un poco después apunta: "Ningún poeta estuvo más alto aquella noche". Imperdible.
http://lamula.pe/2012/10/06/otro-bolero-maroquero/EduardoGonzalez