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8 de julio de 2013

La felicidad... al alcance de la mano

En un artículo publicado hace poco en la red (http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/05/130502_economia_dinero_felicidad_finde.shtml)  bajo el título de “Comprobado: el dinero no compra la felicidad”, su autor, Tom Stafford, columnista de BBC Future, comparte información sobre unos experimentos realizados en una escuela de negocios norteamericana de los que concluye que la motivación es importante al momento en que las personas deciden si ir por el camino corto o el largo, y dedicar mucho o menos esfuerzo a alcanzar sus objetivos, pues quedaría demostrado, según estos estudios, que el dinero o la ganancia material no es tan importante para mucha gente en contraposición al beneficio de la satisfacción o “sensación de felicidad” que pueda reportar. La verdad, no me parece un gran descubrimiento.

15 de enero de 2013

Bridget Jones y la búsqueda de la felicidad


En estos días estoy un poco rara y medio feeling... (éste parece que será un verano nostálgico). Revisando artículos anteriores del blog, encontré uno de febrero del 2011: ¿Dónde está la felicidad? (http://elrincondelakatarsis.blogspot.com/2011/02/donde-esta-la-felicidad.html) y me doy cuenta de que el tiempo no pasa en vano y hoy tengo el panorama más claro, o al menos, más sereno. Pero me puse a releerlo y estuve pensando en cómo a veces perdemos la brújula y olvidamos la importancia de tener cerca alguien en quien confiar y a quien amar, que te conoce con todos tus detallitos (los buenos, los malos y los recontrafeos, pero ahí sigue), y que busca amanecer contigo y construir un sueño juntos. La importancia de la pareja. Y es que los amigos son importantísimos, son divertidos, te escuchan sin censurarte, te acompañan cuando lo necesitas y siempre te comprenden (aunque a veces no sea así, porque... ¡jamás te lo dirán!), pero es tu pareja la única que te acompañará siempre, la que será tu soporte y tu alegría a lo largo del camino de la vida.
Entonces vino a mi memoria que hace unos días vi (por vez número no sé cuántos) la segunda parte del Diario de Bridget Jones, una linda película que para mí tiene un valor especial por mostrar con mucha claridad como muchas veces las mujeres somos idiotas y actuamos de forma inmadura a la hora de elegir en el campo del amor.

6 de febrero de 2011

¿Dónde está la felicidad?

Después de haber dejado un trabajo que amaba, pero que dejó de ser estimulante, aunque económicamente era bueno, pasé a uno espectacularmente estresante, aunque me daba muchas satisfacciones. El trabajo era bueno pero mi stress se elevó muchísimo, y mi vida se volvió algo  muy angustiante. Ese cambio me permitió analizar mi decisión anterior y ver que había sobrevalorado la necesidad de autorealización, pues cuando el stress domina tu vida, te hace valorar la calma y la quietud. Pero cuando el dinero falta todo parece menos importante.   
Dejé el stress y hoy trato de  mantenerme con una actividad independiente,  de la que ya no espero placer ni disfrute sino sólo un ingreso sostenido y suficiente, sin embargo tiene una relativa cuota de tensión y aún aporta sólo una pobre recompensa material. De hecho nace una reflexión que me lleva a la pregunta: ¿Qué debe hacerme feliz?
Muchas personas realizan diversas labores sin que su realización personal se vea comprometida, sólo es un modo de ganarse la vida, y su disfrute personal es ajeno a ello, sin embargo eso parece no poder sucederme a mí. ¿Es así para todo el mundo? El tener a mi familia sana, creciendo a mi lado, sería suficiente para muchos, pero parece que no me alcanza. ¿Existe una pastilla para que eso cambie? 
En escritos que abundan, tanto en libros como en la red, se motiva a la gente a luchar por  “sentirse realizada” haciendo lo que a uno le gusta y con la obligación de perseguir sus sueños contra todo y todos. Sin embargo pareciera un privilegio reservado a unos pocos, como una casa con piscina. A veces me parece que la tan promocionada “autorealización” es sólo una utopía, una ilusión, de la que sólo hablan actores famosos, artistas, científicos ilustres y uno que otro fanático del trabajo que termina dueño de un emporio. ¿Es así? ¿Es correcto aspirar a desarrollar una actividad no sólo porque me provea de alimento sino porque justifique mi vida o mi forma de ser o sentir?  
¿Es la felicidad la autorealización, sea ella lo que  cada quien supone que debe ser?