Cuando supe de la muerte de Steve Jobs, tuve una sensación un poco extraña. No se trata de una persona cercana o que conociera de manera personal, ni tampoco alguien relacionado con mi campo de acción, al menos no muy directamente, sin embargo, a la distancia, considero que fue una persona, en lo que se pueda conocer a alguien, digna de respeto, porque fue un luchador a carta cabal, basado únicamente en sus convicciones y su fuerza interior.
En el mensaje de homenaje que publica el sitio web de Apple dice que la empresa "ha perdido a un visionario y un genio creativo" pero que el mundo "ha perdido un ser human
o excepcional" (http://www.apple.com/es/stevejobs/) y creo que así fue en muchos sentidos.